Allan Madriz | EP. La Fiscalía General de la República, bajo el liderazgo Emilia Navas, presentó una acusación penal contra el expresidente de la República, Óscar Arias Sánchez.
El exmandatario es señalado por el aparente delito de prevaricato, debido al caso relacionado con el proyecto minero en Cutris de San Carlos, conocido popularmente como Crucitas.
En el año 2008, Arias firmó un decreto presidencial que declaró de interés público el proyecto de la empresa minera Infinito Gold, para establecer una mina a cielo abierto en la Zona Norte.
Según dio a conocer el Ministerio Público, el caso penal se tramita bajo el expediente 12-000124-0621-PE. El prevaricato es un delito sancionado con penas de entre dos y seis años de cárcel.
Además trascendió que la Procuraduría General de la República, que representa la figura de abogado del Estado, tiene desde este jueves un plazo de 13 días para presentar la querella o una acción civil, para que la Fiscalía envíe la acusación de manera formal.
Arias, quien fue Presidente de Costa Rica en las administraciones 1986-1990 y 2006-2010, no formó parte de los indagados del caso; después de que en el 2010, un tribunal ordenará se le investigara junto a otros funcionarios, entre ellos, el exministro de Ambiente, Roberto Dobles.
Dobles si fue enjuiciado y condenado a tres años de prisión por el delito de prevaricato, sin embargo apeló la resolución, por lo que se le llevaría de nuevo a juicio.
Finalmente, Arias fue llamado en noviembre del 2017 por la Fiscala General, Emilia Navas, para tomarle declaración en este caso y hasta este miércoles se vuelve a retomar el caso de Crucitas.
