
Alonso Mejía. La FAO y la Celac se reúnen por dos días en Chile para ratificar el compromiso de implementar un plan de seguridad alimentaria que permita erradicar el hambre en América Latina y el Caribe en los próximos diez años.
El Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre 2025, fue aprobado en enero pasado durante la III Cumbre presidencial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Costa Rica.
Los países de la región cuentan con la coordinación de la FAO y de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Representantes de la Celac y de los tres organismos internacionales empezaron este martes la reunión de dos días en Santiago de Chile para trabajar la estrategia de implementación del plan.
“Es una meta ambiciosa pero posible de alcanzar. Si continuamos trabajando a este ritmo, deberíamos poder llegar al 2025 con una región libre de hambre”, sostuvo a la agencia EFE el representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Raúl Benítez.
El representante de la FAO sostuvo que América Latina es la única región del mundo que ha cumplido con el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, al reducir a menos de la mitad el número de personas malnutridas desde la década de los noventa al 2014.
Ecuador ostenta la presidencia pro témpore de la Celac, y a la reunión asistió el cuarteto del organismo, integrado por Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y Bahamas.
La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, señaló que la región vive una situación económica compleja que ha difuminado logros como la reducción de la pobreza y la desigualdad.
Consideró que para combatir el hambre y la pobreza se requiere “un cambio de paradigma en los modos de producción y consumo”, más allá de planes como el que quiere impulsar la Celac.
El primer punto de la estrategia es la elaboración de políticas públicas a nivel nacional y regional con el objetivo de asegurar la seguridad alimentaria.
Otros aspectos buscan asegurar el acceso sostenible a alimentos nutritivos, garantizar el bienestar nutricional de todos los grupos vulnerables de la población y combatir la obesidad, que se ha convertido en la otra cara de la malnutrición.
El plan de la Celac contempla además garantizar la estabilidad de la producción de alimentos y la atención oportuna ante desastres humanos o naturales.