
Redacción | EP. Diversos análisis muestran que la mujer tiende a invertir gran parte de sus ingresos económicos en educación, alimentación y salud familiar, según lo indicó el Banco Mundial.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destaca que “las mujeres reinvierten el 90% de sus ingresos en sus familias y comunidades, mientras los hombres reinvierten sólo entre el 30% y el 40%”.
En los años 90 surgieron en América Latina los programas de transferencias condicionadas (PTC) son ayudas en especie y/o monetarias que se dan a familias de escasos recursos económicos con miras a romper el círculo intergeneracional de la pobreza.
A cambio, las familias tienen que asegurar que sus hijos vayan a la escuela y que asistan a controles médicos periódicamente. Actualmente, 18 países en la región implementan programas de transferencias condicionadas, con los que benefician a alrededor de 129 millones de personas.
Estudios del Banco Mundial indican que las transferencias condicionadas les ha dado a las mujeres mayor independencia, ya que tener a los hijos en la escuela les permite una mayor movilidad y tiempo para trabajar, y así poder tomar talleres o cursos que les permitan una mayor formación o desenvolvimiento personal.
La ayuda monetaria que reciben les permite ahorrar dinero para situaciones imprevistas o para poder montar pequeños negocios, colaborando así a la economía familiar, al crecimiento personal y creando una fuente de trabajo. Este conocimiento se ha expandido también a nivel internacional.
Reportes del “Observatorio de Igualdad de Género en América Latina y el Caribe” reconocen que el hecho de entregarles dinero directamente empodera a las mujeres, ya que al tener un recurso financiero propio refuerzan su posición en la toma de decisiones dentro del hogar.
Si desea conocer más acerca de esta información: En qué gastan mujeres y hombres sus ingresos económicos



