Eliannys Padra | EP. Un biólogo indonesio creó unas bolsas que al entrar en contacto con el agua se disuelven y se convierten en alimento y bebida.
Preocupado por la problemática mundial del creciente daño a la naturaleza por la presencia del plástico, Kevin Kumala emprendió la creación de estas bolsas biodegradables a base d resinas de yuca.

Indonesia produce cada año 25,2 toneladas de este tubérculo, y valiéndose de esto, Kumala se ideó una bolsa tan resistente como las convencionales pero que se disuelve al llegar al mar sin dejar ningún residuo tóxico.
Este producto tiene un tiempo máximo de existencia de 100 días, lo que contrasta enormemente con las bolsas de plástico que puede tardarse hasta 400 años en desaparecer.
La bolsa de yuca recibió el premio “Most Valued Business Indonesia” por la iniciativa más responsable con el medio ambiente del país
DATO INTERESANTE: Según científicos, para el 2050 unos 12 mil millones de toneladas de residuos plásticos estarán en basureros o en la naturaleza.
Kumala, que había pasado su infancia en playas de su país estuvo por 10 años en Estados Unidos cursando estudios de Biología y preparándose profesionalmente, pero al regresar a Indonesia en 2009 quedó atónito al ver que las costas en las que creció se habían convertido en basureros. Fue entonces cuando decidió crear la empresa Avani Eco, la cual produce productos similares a os de plástico pero fabricados con productos 100 % biodegradables.
El biólogo señala que estaba consciente de que, en un mundo que bota al mar 8 millones de toneladas de plástico al año, decirle a la gente que dejara de consumir productos desechables era un proyecto a largo plazo, y que por eso, debía ingeniárselas para diseñar una solución en el corto plazo.

