George Rodríguez EP. El embajador de Estados Unidos en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, quien llegó hoy a Nicaragua para conocer la violenta crisis política que golpea al país y reunirse con los sectores participantes en el diálogo por la paz, expresó la intención de aportar a la pacificación del país centroamericano.
Trujillo formuló las declaraciones tras la reunión que desarrolló en Managua, la capital nacional, con líderes de la sociedad civil participantes en el Diálogo Nacional que, convocado por el gobierno y mediado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), apunta a la superación de la crisis.
“Queremos pacificar Nicaragua y que haya paz en Nicaragua”, aseguró el diplomático, quien informó, a periodistas, que “hemos tenido buenas conversaciones con la sociedad civil”.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua indicó, en un comunicado, que “el propósito de la visita del embajador Trujillo es ver de primera mano la realidad de lo que está sucediendo en Nicaragua y reunirse con las partes involucradas en el diálogo liderado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), incluida la CEN, la alianza cívica y el gobierno”.
“Continuamos apoyando el progreso del diálogo liderado por la Conferencia Episcopal, e instamos al Gobierno de Nicaragua a que emita invitaciones formales tanto a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos como a la Unión Europea, tal como se acordó en el Diálogo”, señaló la embajada, y aseguró que “Estados Unidos condena la violencia e intimidación patrocinadas por el gobierno en las calles de Managua”.
Al referirse a la reunión, el académico Carlos Tunnermann, integrante de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y participante en el diálogo, relató que, durante el encuentro con Trujillo, “le dijimos que la ciudad de Masaya estaba siendo atacada por paramilitares y que lo primero que hay que hacer en este momento es detener la represión”.
La visita iniciada esta mañana por Trujillo finalizará mañana, al final del día, para permitir que el diplomático esté presente en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA para escuchar el informe del grupo de trabajo enviado en mayo a Nicaragua, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para verificar, en el terreno, la situación de las garantías fundamentales en el país.
La crisis política estallada el 18 de abril ha cobrado por lo menos 200 vidas, y generado miles de heridos, detenidos y desaparecidos a nivel nacional.
