En la actualidad, los bancos internacionales han venido a nuestras tierras, se han llevado nuestros alimentos y nuestra agua pura, se han apoderado de nuestras tierras, de nuestro sistema educativo y de salud, así como de nuestro Gobierno.
A cambio nos han dejado unos papelitos “oficiales” con dibujitos bonitos que valen lo que “el mercado” dice que valen. Por esos papelitos somos capaces de traicionar a un amigo, de negarle ayuda al necesitado, de entregar nuestro cuerpo y voluntad al que más billete tenga y de hacer lo que sea para tener más y más.
Hemos perdido completamente nuestro contacto con la naturaleza y la realidad, y ya no le damos valor alguno a los recursos naturales e intelectuales. Para realizar cualquier actividad solicitamos dinero a los bancos, pero siempre debemos devolverle intereses. Ese dinero extra que debemos devolver no existe en ninguna parte ni ha sido impreso por nadie, así que debemos pagarlo mediante trabajo duro y forzado (esclavitud) o robándolo a uno de nuestros semejantes (crimen).
Es es el mundo que hemos creado y el sistema al que nos sometemos voluntariamente.
¡ESTE ES EL MUNDO QUE HEMOS CREADO Y EL SISTEMA AL QUE NOS SOMETEMOS VOLUNTARIAMENTE!

