Aarón Chinchilla EP. | El relator especial en Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Philip Alston señaló que el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) promueven “agresivamente” la privatización de servicios básicos.
En un informe sobre la extrema pobreza y los Derechos Humanos (DDHH) dirigido a la Asamblea General de las Naciones Unidas, Alston afirmó que “la privatización de derechos transforma a los más vulnerables en clientes” y esa ola ha sido impulsada, “no solo por los Gobiernos y por el sector privado, sino también por organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y las Naciones Unidas”.
Según Alston, con la privatización de servicios básicos, “la igualdad y la no discriminación quedan inevitablemente relegadas a un segundo plano”.
“La privatización ha acabado convirtiéndose en una ideología de la gobernanza. El objetivo prioritario de la privatización es “el beneficio económico. Las personas pobres, necesitadas o con problemas, quedan marginadas. El cuidado, la compasión, la interacción social, la solidaridad y la comunidad, entre otros, se ven como conceptos ajenos que corresponden a otros ámbitos (políticos)”
Según Alston, la privatización de los recursos ha venido desde la década de los ochenta y han buscado “reducir el papel del Estado”.
“Las políticas económicas neoliberales tienen por objeto reducir el papel del Estado. Especialmente por medio de la privatización. Desde los años ochenta, el neoliberalismo se ha esforzado con gran éxito por deslegitimar la tributación”.
Por otra parte, el experto afirmó que “nada puede sustituir al sector público a la hora de coordinar las políticas y los programas con miras a garantizar el respeto de los derechos humanos”.



