
Elvis Martínez. El diputado del Frente Amplio, José Maria Villalta presentó un proyecto de ley que propone frenar la usura en el cobro de intereses de tarjetas de créditos. El proyecto de ley N° 18.803 se presentó con el objetivo de defender los derechos de las personas usuarias de tarjetas de crédito y débito.
Villalta sostiene en su proyecto que la sobreoferta de tarjetas, la facilidad con que se dan los créditos y la morosidad creciente por el exceso de crédito, ha aumentado considerablemente los procesos ejecutivos de cobro, embargos de salarios y la pérdida de patrimonios familiares, lo cual motiva la presentación del proyecto frenteamplista.
Según el “Estudio Comparativo de Tarjetas de Crédito de marzo de 2012“, realizado por el Ministerio de Economía, las tasas de interés financiero anual en colones que se cobra a los tarjeta habientes que utilizan tarjetas de acceso o uso no restringido para financiarse,varían desde un 24% hasta un 50,4%. No obstante, el 76,0% de las tarjetas, es decir, 163 tarjetas cobran una tasa anual de entre el 40% y 49,9%.
“Se trata de una diferencia desmedida, abusiva y exagerada que debe de ser controlada por la ley a favor de las personas usuarias. Los excesos en que incurren algunas empresas emisoras de tarjetas, por las tasas que cobran por concepto de intereses, se acercan mucho a la figura de la usura, regulada en el artículo 236 del Código Penal”, manifestó Villalta.
Por lo que el MEIC recomienda que el tarjeta habiente determine cuál es el rango de tasas de interés en el que actualmente se encuentra y analice si dadas sus condiciones puede tener acceso a una mejor tasa de interés en colones. Eso lo puede hacer a través de un listado disponible en el Ministerio de Economía. Por ahora esa esa la única opción que se ofrece a los consumidores y se carece de una regulación para la emisión de tarjetas de créditos, cuyo intereses terminan afectando a los usuarios.
“la desregulación o la regulación parcial de las tarjetas de crédito y débito se ha convertido en uno de los problemas sociales más graves en la actualidad y sobre el que resulta oportuno legislar, por ello hemos tomado como base el decreto que rige sobre el tema, ordenándolo e incorporándole nuevos puntos que no son contemplados, como el freno a la usura en los intereses”, manifestó Villalta.
El proyecto de ley propone la regulación al tope de las tasas de interés que puedan ofrecer las empresas emisoras, con el fin de resguardar a las personas usuarias y atacar directamente el problema de los altos e incontrolables intereses que cobran dichas empresas.
En Costa Rica también existe una sobreoferta de tarjetas de crédito, debido a la nula regulación. Existen alrededor de 400 tipos diferentes, y un millón cuatrocientas mil tarjetas en manos de personas usuarias, sin contar las tarjetas de débito.
Según un estudio comparativo de tarjetas de crédito elaborado por la Dirección de Estudio Económicos del MEIC, a octubre del 2011 existían 29 emisores de tarjetas de crédito con 379 tipos de tarjetas a disposición del público, de las cuales 182 son de acceso no restringido y 111 son de acceso restringido. En relación con la deuda efectiva que tenían los tarjetahabientes con las empresas emisoras de tarjetas de crédito, a ese momento, este monto alcanzó la cifra de los ¢591.306 millones. La morosidad total de los emisores en conjunto fue de un 14% de la deuda efectiva (9,83% atraso de pago menor a los 90 días y 4,17% atraso superior a los 90 días).