Puerto Caldera vuelve a estar bajo el ojo público, luego de que se denunciaran falta de condiciones laborales y otro tipo de abusos que presuntamente enfrentarían los estibadores que trabajan diariamente en la terminal del pacífico.
La denuncia fue realizada por Sigrid Segura, diputada del Frente Amplio (FA), quien acusó presuntos casos de salarios por debajo del mínimo legal, jornadas sin pago de horas extra, trabajadores sin seguro y condiciones calificadas como “inhumanas”.
“¿Ustedes aceptarían cargar o descargar una tonelada de cargamento por un pago de cinco colones?”, cuestionó la diputada durante su discurso.
Actualmente, el Gobierno impulsa un proceso de modernización y nueva concesión para Puerto Caldera, el cual no ha estado lejos de la polémica.
Sin embargo, mientras se discute la modernización de la terminal, crecen los cuestionamientos sobre las condiciones en las que laboran quienes sostienen la operación diaria del puerto. La diputada señaló que muchos sobreviven bajo esquemas laborales precarios y condiciones que calificó como insostenibles.
“¿Cuáles situaciones sobreviven esos trabajadores? Salarios por debajo del mínimo. Existen casos denunciados, incluso ante tribunales, donde trabajadores realizan pagos inferiores al trabajo mínimo legal. Algunos trabajadores afirman que les pagan montos extremadamente bajos por tonelada movilizada, pese a existir tarifas oficiales mucho más altas del mismo Ministerio de Trabajo. También se denuncian horas extras no pagadas, jornadas nocturnas sin recargos, pago a destajo, donde si el barco se retrasa, el trabajador pasa horas sin recibir salario; es decir, únicamente si hay movimiento, permanecen las jornadas.
Trabajadores sin seguro ni garantías. ¿Qué significa eso? Que algunas personas trabajan sin estar formalmente aseguradas ante la Caja, sin pólizas de riesgo de trabajo en el INS, y eso los deja desprotegidos ante accidentes, enfermedades o incapacidades”, denunció en su espacio de control político.
A todo ello se sumaría, según la diputada, falta de baños y zonas de descanso, jornadas bajo el sol sin sombra, descanso improvisado de sillas o incluso dentro de barcos, y falta de equipo adecuados para trabajo de alto riesgo.
Según Segura, muchos de los estibadores tienen miedo a denunciar, porque se les ha dicho que “el que habla mucho lo botan”.
La legisladora concluyó su control político señalando ¿qué está haciendo el Gobierno en este caso? y ¿dónde está el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
