George Rodríguez EP. El fenómeno migratorio –incluido el componente de refugio- requiere atención basada sobre cooperación internacional, con enfoque solidario y atención específica en derechos humanos, indicaron, este viernes, en una declaración sobre el tema, los gobernantes quienes participaron en la XXVI Cumbre Iberoamericana.
Los mandatario subrayaron “la necesidad de una respuesta sustentada en la cooperación internacional y una visión compartida, responsable y solidaria a la migración”, para enfrentar “los retos que plantean, entre otros, los flujos migratorios masivos, en el marco de políticas integrales basadas en el reconocimiento y protección de los derechos humanos de todos los migrantes independientemente de su condición migratoria, solicitantes de la condición de refugio y refugiadas”.
Los países involucrados en el fenómeno socioeconómico y de seguridad, deben abordarlo integralmente, aseguraron.
“El tema de la migración y del refugio debe ser abordado de manera integral por todos los países involucrados, tanto los países de origen, tránsito y destino”, advirtieron los firmantes.
En ese sentido, los estados tienen, entre otros aspectos, responsabilidad en cuanto a proteger a los niños y los adolescentes quienes forman parte de esas poblaciones en movimiento, señalaron en el texto de 15 puntos que con el título “Comunicado Especial sobre Migración y Refugio”, emitieron al cierre del encuentro de dos días.
Los gobernantes reafirmaron “la responsabilidad de los Estados con la protección del bienestar y los derechos de niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de la condición de refugio y refugiados, especialmente de aquellos que viajan sin acompañamiento o que se encuentran separados de sus familias e instan a los países de origen, tránsito y destino a adoptar medidas de protección especial con este propósito”.
Asimismo, aseguraron que ese sector poblacional de los procesos de migración no debe ser objeto de penalización ni debe sufrir separación familiar.
“Las niñas, los niños y los adolescentes no deben ser penalizados ni sometidos a la separación familiar, ni a medidas punitivas ni denigrantes debido a su situación migratoria o la de sus padres”, advirtieron, al tiempo que formularon una exhortación “a no criminalizar la migración”.
Los participantes en el encuentro emitieron, también, otras declaraciones temáticas, cubriendo áreas tales como la ambiental y la defensa de los derechos de las personas afrodescendientes.
La reunión regional de gobernantes se llevó a cabo los días 15 y 16 de noviembre en la ciudad de Antigua, a unos 45 kilómetros al suroeste de la capital de Guatemala, con la participación de una veintena de jefes de Estado y de gobierno así como de unos cuarenta altos funcionarios de organismos internacionales.



