George Rodríguez EP. El gobierno de Costa Rica reafirmó, la tarde de este sábado, el atentado terrorista ocurrido esta semana en una instalación policial en Colombia, y su solidaridad con el gobierno y el pueblo de ese país sudamericano.
Las manifestaciones, contenidas en un comunicado de la cancillería costarricense, se refirieron a la detonación de un coche bomba, el 17 de enero, en el predio de la Escuela de Policía “General Santander”, ubicada en el sector sur capitalino, agresión cuyo saldo se estima en veinte víctimas fatales y 70 heridos.
El atentado fue llevado a cabo por el guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), fuerza rebelde con la cual el gobierno colombiano venía desarrollando negociaciones de paz, diálogo que se desarrollaba en La Habana, la capital cubana.
“Costa Rica manifiesta su repudio y condena al ataque terrorista y reitera su enérgico rechazo a la violencia en todas sus formas y manifestaciones”, además de que “expresa su apoyo al Gobierno del Presidente Iván Duque, y renueva sus sentidas condolencias a las familias de las víctimas”, indicó el ministerio, en el texto de cinco párrafos.
En su condición de país que abolió, hace siete décadas, su ejército –pasado a depender únicamente en sus fuerzas policiales, para seguridad-, y de país promotor internacional de la paz, Costa Rica apoya las soluciones pacíficas a los conflictos, señaló.
“Costa Rica, como nación desarmada, manifiesta su permanente apoyo a la búsqueda de soluciones negociadas que conduzcan a la superación de los conflictos y al establecimiento de una paz estable y duradera”, precisó la cancillería.
El gobierno del presidente costarricense, Carlos Alvarado, apoyó las demandas de puesta en libertad de los secuestrados por el ELN, agregó.
El gobierno de Costa Rica, “al mismo tiempo, suma su voz por la inmediata puesta en libertad de las personas secuestradas por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo al que las autoridades colombianas atribuyen el atentado”, planteó.
En ese sentido, en un mensaje al país, Duque exigió, al ELN, la liberación incondicional de los rehenes, además de que dio por terminadas las conversaciones de paz, reactivó las órdenes internacionales de captura contra integrantes del grupo guerrillero, y solicitó, a las autoridades cubanas, la detención de los representantes de la organización armada en el diálogo.
“Esto significa la terminación inmediata de todos los beneficios otorgados a ellos por el Estado y al activación de las circulares rojas de la Interpol”, indicó el mandatario colombiano.
Duque aseguró que el ELN carece de voluntad de paz, y exigió, al grupo armado, el cese de las acciones bélicas.
“El ELN no tiene una genuina voluntad de paz. No existe una ideología ni causa que justifique el asesinato de otros seres humanos”, quien, dirigiéndose a la agrupación, expresó que “basta ya, señores del ELN, basta ya de muertes, Colombia les dice basta”, y subrayó que “nuestro país rechaza la violencia, repudia el terrorismo y cree en la justicia como principal cimiento para el disfrute de la paz”.
El presidente informó que, durante los 17 meses que insumió el diálogo de paz, el ELN llevó a cabo aproximadamente cuatrocientas acciones de tipo terrorista, con saldo de más de un centenar de víctimas fatales, y precisó que, en ese lapso, las autoridades de seguridad capturaron a aproximadamente 340 rebeldes.
Duque advirtió, además que las fuerzas de seguridad mantendrán, sin tregua, su accionar “para desmontar las estructuras de narcotráfico, extorsión minería ilegal y contrabando”, que mantiene la organización clandestina, y agregó que “la paz se debe construir sin premiar ni legitimar a los criminales”, porque “no puede ser producto del chantaje contra la legalidad”.
Constituido en 1964, el ELN es una organización guerrillera a la cual países tales como Colombia y Estados Unidos, además de la Unión europea, han catalogado como agrupación terrorista.


