
Alonso Mejía- La entrada en vigencia desde el primero de agosto de una multa de cien dólares por cada mes de estadía irregular en Costa Rica para los extranjeros, ha causado confusión y zozobra entre los inmigrantes nicaragüenses, quienes, según pronósticos reservados, suman el medio millón entre documentados e indocumentados en ese país.
La Dirección General de Migración y Extranjería anunció la medida el viernes primero de agosto. Sin embargo, aún existe mucha confusión de a quiénes va a afectar esta multa, que ha sido prorrogada varias veces desde el 1012, debido a que Migración estaba dando tiempo de que los trabajadores del sector construcción y del agro, más las trabajadoras domésticas, se ampararan a una disposición o transitorio que facilitaba la tramitología y los costos.
El transitorio permitía que los trabajadores hicieran sus solicitudes aún con la visa vencida, y la Embajada y el Consulado nicaragüense en San José estaba facilitando el envío de partidas de nacimiento y record policial sin apostillar desde Nicaragua sin costo alguno, lo que rebajaba el costo total del trámite en Costa Rica a unos 200 dólares, y evitaba el viaje de los usuarios hasta sus municipios de nacimiento en Nicaragua.
A este transitorio, que venció el 31 de julio pasado, se acogieron escasamente diez mil personas, y Migración anunció una prórroga solamente al sector agrícola, luego de negociaciones con empresarios de este sector.
Sin embargo, la confusión se da porque, añadida al poco despliegue que se dio a la medida migratoria en los medios ticos, los detalles de los alcances de la misma son mínimas o con versiones diferentes.
Solo medios nicaragüenses como LA NUEVA PRENSA, El Nuevo Diario de Nicaragua y algunas organizaciones de migrantes o pro migrantes como Enlaces Nicaragüenses y el Servicio Jesuita para Migrantes, se han esforzado en dar una información más detallada sobre a quiénes va a afectar la multa y qué tendrá que hacer la población migrante ante el nuevo panorama.
Por ejemplo, los permisos laborales continúan, solo que de la forma ordinaria, es decir, con visa vigente, apostillados en Cancillería nicaragüense y los costos se elevan entre 500 y 800 dólares, dependiendo de la tramitación que deberá realizar cada persona en particular.

Multa no afectará a quienes tengan visa de turista
Kathya Rodríguez, directora de la institución, fue enfática en aclarar que la medida recae sobre las personas extranjeras que hayan dejado vencer su cédula de residencia o su permiso laboral, pero que quedan exentas las personas que hayan ingresado a suelo tico con visas de turistas (por tanto indocumentados a quienes se les venció la visa de 30 días no deberán pagar la multa), así como los trabajadores transfronterizos, menores de edad y personas incapacitadas, asiladas o apátridas.
El artículo 33 de la Ley de Migración señala que las personas extranjeras tendrán la obligación de salir del país cuando venza el plazo de permanencia autorizado, salvo que medie la solicitud de un cambio de categoría o una prórroga otorgada por la autoridad migratoria. De manera que si la persona cuenta con una solicitud en trámite y está a la espera de una resolución, no debe cobrársele la multa.
Asimismo, si a una persona se le vence su cédula o permiso laboral, deberá renovar el permiso o renovar la cédula a un costo de tres dólares por mes de vencimiento, con lo que ya no tendrá la obligación de pagar la multa. De no hacer esto, tendrá que pagar los cien dólares o en su defecto, se le negará el ingreso a Costa Rica por lapso tres veces el tiempo que estuvo de manera irregular en suelo costarricense.
Cómo y dónde pagar la multa
La multa puede ser cancelada 48 horas antes de la salida del país. Debe ser cancelada en el Banco de Costa Rica en la cuenta especial para ese fin 80051-1 si es en colones, y 80054-6 si es en dólares). El monto puede ser consultado en el sitio web de la Dirección General de Migración y Extranjería www.migracion.go.cr
Filas en Migración y Embajada normales
El cobro de la multa empezará el primero de septiembre, pues no es retroactiva. Y a pesar que el anuncio se dio hace una semana, LA NUEVA PRENSA pudo comprobar que las filas en las oficinas centrales de Migración y Extranjería no se han incrementado, e igual situación se presenta en las filas de la Embajada de Nicaragua en Barrio La California, al este de San José.
“Más bien hemos tenido un descenso de clientes esta semana”, dijo una asistente en una de las oficinas privadas de abogados que prestan sus servicios migratorios en las afueras de Migración. De similar forma se expresó Andrea Quezada, del departamento de comunicación de la institución.

