
William Aguilar | EP. El Convenio de Budapest del 2001 es el acuerdo de mayor trascendencia en cuanto a ciberdelincuencia que se ha firmado entre países hasta el momento y es el siguiente paso que debe dar Costa Rica para limitar los delitos informáticos, esto según el presidente de la Sala de Casación, Carlos Chinchilla Sandí.
El magistrado participó en la conferencia “Ciberdelincuencia y cooperación internacional” organizada por la Comisión de Derecho Informático del Colegio de Abogados, y en ella expuso diversos puntos acerca de crimen en la red y la manera de enfrentarlo.
Los delitos informáticos son aquellos que se cometen utilizando como herramienta la internet o los crimenes que tiene como fin dañar computadoras, servidores de red o sitios web.
Para el Presidente de la Sala Tercera, es indispensable que nuestro país se adhiera al Convenio de Budapest, pues se ubicaría en un plano de cooperación internacional contra el combate de la criminalidad informática.
Es el primer instrumento multinacional diseñado para combatir los delitos informáticos y lo que busca es unificar los criterios relativos a la cooperación internacional, cuando se está ante la investigación de un delito informático”, mencionó en su intervención el Magistrado de la Sala Tercera.
En estos momentos nuestro país cuenta con regulación para algunos ciberdelitos desde la aprobación de la Ley de Delitos Informáticos y la reforma que le hicieran en el 2013; sin embargo, queda debiendo en cuanto a la falsificación informática y responsabilidad de las personas jurídicas.
Costa Rica, hoy regula penalmente conductas novedosas no previstas en Budapest, como lo son la suplantación de identidad y suplantación de páginas electrónicas (phishing y pharming)”, indicó Chinchilla.
El Convenio de Budapest fue firmado en 2001 por 42 de los 47 países que integran el Consejo de Europa y entró en vigencia el 1 de julio del 2004. en el 2006 fue firmado también por Estados Unidos y se ha invitado a los países de América Latina a que se integren.

