Tras semanas de parálisis por rupturas de quórum, recesos y sesiones improductivas, la Asamblea Legislativa inició este lunes la etapa de guillotina legislativa para el proyecto de jornadas laborales excepcionales de 12 horas, conocido como 4×3 (expediente 24.290).
Con este procedimiento, los diputados deben votar una a una las 2.499 mociones pendientes como parte del trámite de vía rápida. Desde el pasado 7 de julio solo se han aprobado 65 de 2.564 enmiendas de fondo. Durante la sesión de esta tarde, sin derecho a argumentar a favor o en contra, apenas se aprobaron 23 mociones adicionales, por lo que restan 2.476 por despachar.
El avance volvió a verse interrumpido por constantes llamados al orden, recesos y nuevas rupturas de quórum dentro del Plenario.
La sesión se tornó tensa luego de que legisladores del Frente Amplio acusaran a la diputada socialcristiana María Marta Carballo de abandonar el Plenario durante la votación de una moción, en aparente incumplimiento del artículo 105 del Reglamento legislativo, que prohíbe salir del recinto una vez iniciada la votación.
El diputado frenteamplista Ariel Robles incluso advirtió que la acción podría implicar la pérdida de la dieta correspondiente.
Carballo respondió que su salida se debió a una cita médica y negó haber incumplido el reglamento. “Con 40 diputados presentes, ¿en ese momento dijeron cerrar puertas? No señores. Seamos más serios y respetuosos”, declaró.
Con el fin del periodo de sesiones extraordinarias, el control de la agenda regresó al Congreso. Entre agosto y octubre, las sesiones ordinarias se dedicarán casi por completo a la discusión del 4×3, sesionando en jornadas dobles para votar mociones sin debate, salvo los miércoles por la tarde, cuando se verán reformas constitucionales u otros proyectos en segunda votación.
Algunas bancadas estiman que el proceso podría extenderse hasta noviembre o incluso diciembre de este año. La votación de mociones continuará este martes en la sesión matutina.


