Redacción | EP. Con el apoyo de 38 votos a favor y 27 en contra, una Comisión Parlamentaria aprobó que la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, sea sometida a un “impeachment de destitución” por maquillaje de las cuentas públicas.
Ahora el Congreso de Brasil, con sus 513 legisladores, deberá decidir si respalda por una mayoría calificada (342 votos) el informe y la decisión de la Comisión.
En caso de que el proceso sea respaldado en el Congreso, la causa pasará a los 81 miembros del Senado, que por mayoría simple decidirán si se inicia lo que sería el propio juicio político contra Rousseff, y en ese período sería sustituida por el vicepresidente Michel Temer.
Según el diputado, Jovair Arantes, autor del informe contra la mandataria brasileña, “hay indicios suficientes de que la denunciada practicó actos que pueden ser considerados como crimen de responsabilidad”, por haber autorizado gastos no presupuestados sin la autorización del Congreso en 2014, el año de su reelección, y en 2015.

