George Rodríguez EP. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exhortó a los países integrantes de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a reducir la vulnerabilidad de la población transexual víctima de violencia homofóbica.
Los países tienen la obligación de castigar esos delitos, aseguró la CIDH, en un comunicado que difundió con motivo del Día Internacional de la Memoria Trans, que se conmemora anualmente el 20 de noviembre.
“La CIDH urge a los Estados miembros de la OEA a tomar todas las medidas dirigidas a reducir la vulnerabilidad de las personas trans frente a los diversos actos de violencia motivados por prejuicios contra su identidad y/o expresión de género y a poner fin a la exclusión social contra personas trans y de género diverso por medio de la garantía al acceso pleno a todos sus derechos humanos”, indicó la entidad.
Es necesario atender la conducta social en cada país, de modo de corregir prejuicios, señaló la comisión.
“Los Estados tienen una obligación específica de modificar de manera progresiva los patrones sociales y culturales de conducta con el fin de contrarrestar prejuicios, costumbres y prácticas que son perjudiciales para las personas de identidad de género diversas”, advirtió.
Los hechos de violencia transfóbica deben ser objeto de sanción, recomendó.
En ese sentido, la CIDH formuló “un llamado a que los Estados realicen investigaciones exhaustivas e imparciales respecto de los casos de violencia contra esas personas en sus territorios, adoptando medidas efectivas para juzgar, sancionar y reparar la violencia contra las personas trans”.
Las mujeres transa en situación de pobreza son el sector de esa población más afectado por la violencia homofóbica, precisó la comisión.
“Según informaciones obtenidas de organizaciones de la sociedad civil, desde septiembre de 2017, 330 personas trans fueron asesinadas en la región, con la utilización de ensañamiento y crueldad. Además, la CIDH observa que las intersecciones del racismo, el sexismo, homofobia y la transfobia afectan de manera desproporcionada a las mujeres trans pobres, afrodescendientes, migrantes o quienes ejercen el trabajo sexual”, indicó.
Sin embargo, existe un subregistro considerable en materia de agresión contra personas de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales (Lgbti), a causa, entre otros factores, de difícil acceso a la justicia, lo mismo que maltrato policial.
“La CIDH llama la atención sobre el grave subregistro” de casos, “debido a que las personas LGBTI y sus familiares se enfrentan a diversos obstáculos y barreras para acceder a la justicia, incluyendo el maltrato proveniente de oficiales de la policía y la ausencia de credibilidad de los hechos por parte de las autoridades; miedo a represalias o a una mayor victimización”, entre otras razones.
La comisión precisó que la violencia contra personas trans es resultado de una combinación de factores, entre los que mencionó el perjuicio social, la renuencia a reconocer la diversidad de identidades de género, la discriminación y la exclusión.


