Aarón Chinchilla EP. En un foro realizado por la rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM), distintas expertas del área aseguraron que “Centroamérica sangra diariamente con cada tortura, violación y asesinato” y afirmaron que “la impunidad es el principal flagelo de la región”.
El espacio denominado “Foro de Reflexión sobre los Hechos de Violencia en Centroamérica” tuvo como finalidad compartir las experiencias del área respecto al tema de la violencia, además de promover una perspectiva de derechos humanos en la región.
Según Henning Jensen, rector de la Universidad de Costa Rica, estos espacios de análisis son necesarios porque “la violencia en nuestra región toma una enorme fuerza“.
Por otra parte, la periodista guatemalteca Alejandra Gutierrez aseguró que “aún estamos discutiendo si se debe hacer justicia en Centroamérica“.
“Todavía estamos caminando sobre los muertos, desenterrándolos, y aun discutiendo si se debe hacer justicia o no sobre los crímenes de guerra. Aún con grandes enfrentamientos y polarización, a veinte años de la firma de la paz, estamos pensando sobre lo que debe hacer respecto a la justicia”, aseguró la comunicadora.
Bertha Zúñiga, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), e hija de la líder ambientalista indígena Berta Cáceres, manifestó que hay personas que “buscan sembrar el miedo y atacar de manera directa las expresiones de lucha y resistencia”.
“Hay un proceso sistemático de ataques a todas las organizaciones que hacen defensa en Honduras y que tratan de cambiar la violencia e impunidad. La cadena de crímenes en Honduras no parará si no se rompe el círculo de la impunidad”, mencionó Cáceres.
Del mismo modo, la cineasta salvadoreña Marcela Zamora evidenció que en su país todos los días hay crímenes que quedan sin resolver, pero no la política de mano dura -lejos de crear paz- alimenta el círculo de la violencia. Según mencionó “por cada pandillero asesinado, hay una familia en luto que lo resiente”.
“Para que una pandilla prolifere se requieren de ciertos elementos que El Salvador tenía en la década de los años noventa, y sigue teniendo. La impunidad – el sistema de justicia desbordado e insuficiente; el tejido social -los vecinos callan-; la brecha entre pobres y pudientes; y el hecho que no hay proyectos o trabajos para los jóvenes”, mencionó Zamora.
La Dra. Montserrat Sagot declaró que “Centroamérica es una región que vivió la transición hacia la democracia, con un resultado incompleto y muy restringido”, sin embargo, se aseguró que cada día se escuchan más voces de denuncia contra los abusos autoritarios, la segregación y el crímen.

