
Doctor, sus palabras, en su renuncia/denuncia, un hecho inédito, deben ser respaldadas por sus actos. Usted renunció a ser el candidato a Presidente por su partido, denunciando graves actos de corrupción, desde sus cimientos. Y ahora regresa al mismo, si por dinero, si por aclamación popular, si por lo que fuera, eso solo usted y su conciencia lo saben.
Mencionó a “caínes”, mencionó a traidores, mencionó que usted no es manipulable, que se equivocan quienes piensan de usted que puede “ser exhibido como trofeo de cazador inescrupuloso”.
Usted dio un diagnóstico: “la democracia está en cuidados intensivos porque los responsables de velar por ella la ultrajaron, la debilitaron, la violaron y pretenden mantenerla así, secuestrada, para favorecer intereses personales o de grupo”.
Además, dice estar acostumbrado “a trabajar y vivir sin sobresaltos, apegado siempre a normas éticas y morales” que han regido sus actuaciones públicas y privadas.
Por eso reitero, que siendo así, sus palabras, deben ser respaldadas por sus actos.
Costa Rica merece respeto
Costa Rica merece una mejor calidad de políticos. Costa Rica merece tener líderes honestos, de una palabra, íntegros, que su prioridad sea el país, que la rescaten de sus secuestradores, esos que usted menciona en su carta.
Costa Rica urge de transparencia. Costa Rica necesita sacar de cualquier trinchera a esos abusadores, a esas lacras que solo quieren una curul u otro puesto político para saciar su egoísmo, para favorecer sus intereses personales, sin importarle un comino el país.
Costa Rica necesita ser sacada de este lodazal donde personas, como las que usted menciona, la han tenido sumergida desde hace mucho. Costa Rica necesita que se exhiban sus nombres y apellidos para empezar a meter el bisturí, para empezar a sanear esta democracia, y que sea aleccionador para los demás partidos.
Si en verdad su vida está a apegada a normas éticas y morales, tiene usted un deber muy grande con este país.
Tiene usted la obligación de dar a conocer a los responsables de haber ultrajado, debilitado, violado y secuestrado a nuestra democracia.
Usted puede demostrar, si sus palabras son ciertas, que puede ayudar a construir la democracia con la que ha soñado.
Puede realizar un acto histórico y será recordado como el doctor que metió el bisturí a la política nacional intentando restaurar los valores democráticos, ayudando a construir una sana democracia; o puede no hacer nada, guardar silencio, y será tristemente visto sólo como un político más del montón, manipulable, demagogo, de doble discurso, con espectáculo mediático populista de por medio, cómplice de los actos que ha denunciado.
Tiene usted la decisión en sus manos y en sus actos.
Marco V Flores V: cédula #602790234



