Alonso Mejía. Con la captura de las figuras responsables de la fuga de Joaquín “el Chapo” Guzmán, su cuñado Édgar Coronel y el abogado Óscar Manuel Gómez, las autoridades mexicanas parecen estar más cerca del narcotraficante más buscado del mundo, presuntamente escondido en la zona del Triángulo Dorado.
Esta región comprende los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, en la Sierra Madre Occidental. Es de muy difícil acceso, y las fuerzas mexicanas han realizado un intenso operativo encabezada por la Marina mexicana.
Tras el desmantelamiento del grupo que desde el exterior planeó la fuga del penal de máxima seguridad Altiplano, en el Estado de México, en julio pasado, las autoridades confirmaron que Guzmán llegó en avioneta hasta esa zona donde el capo tiene su refugio natural.
Según las autoridades, Gómez era quien transmitía todas las órdenes de Guzmán al exterior, mientras Coronel supervisó la construcción del túnel por el que el narcotraficante salió del centro de reclusión, y coordinó su traslado hasta su escondite en el noroeste del país.
Guzmán planeó su propia fuga, y solo unos días después de ser recluido en el Altiplano, en febrero de 2014, empezó a organizar la compra del terreno donde se construyó el túnel de 1,5 kilómetros por el cual escapó.
La fiscal general, Arely Gómez, informó que en el grupo que participó en la fuga también hay dos pilotos, que trasladaron en avioneta a Guzmán desde Querétaro, al que había llegado por tierra, hasta Sinaloa, para luego dirigirse “a otro lugar en el Triángulo Dorado entre Sinaloa y Durango”.
Las autoridades afirman que el Chapo viajó en compañía de su cuñado, identificado a partir de material genético hallado en el túnel.
Se cree que Guzmán se mueve con un grupo numeroso de gente armada que lo cubre. El viernes pasado el Gobierno confirmó que estuvo cerca capturar al narcotraficante, quien resultó herido en una pierna y en el rostro en una “huida precipitada”.
Unas 250 personas de 17 comunidades de la frontera entre Sinaloa y Durango permanecen lejos de sus hogares a causa la cacería del capo, que ha generado diversos tiroteos.
La Marina realizó cateos en Culiacán, la capital de Sinaloa, que siguieron al realizado el martes en la casa del hermano del narcotraficante, Miguel Ángel Guzmán, detenido en 2005.
Hasta el momento hay 34 personas acusadas y puestas a disposición de un juez por la fuga, entre funcionarios públicos y presuntos miembros de la organización criminal que ayudaron al Chapo a escapar.

