Aarón Chinchilla EP. | El Gobierno de facto de Brasil autorizó que empresas privadas realicen trabajos de explotación minera en una reserva estatal situada en la Cuenca Amazónica.
Según trascendió, el gobierno de facto Michel Temer publicó un decreto que habilita que distintas empresas transnacionales exploten cobre, minerales y oro en la Reserva Nacional de Cobre y Asociados (RENCA) ubicada entre los estados norteños de Amapá y Pará.
Dicho territorio fue constituido como “espacio natural de todos los Brasileños” a partir de 1984 y comprende un espacio de aproximadamente 4,7 millones de hectáreas en el que se encuentran humedales, diversidad de especies de flora y fauna, además de territorios indígenas.
Según el Ministerio Brasileño de Minería y Energía (MME), la medida busca “atraer nuevas inversiones generando riqueza para el país, además de empleo e ingresos para la sociedad, siempre basado en los preceptos de sostenibilidad”. Por otra parte, se indicó que la medida buscará “combatir la explotación ilegal de minerales en la zona”.
Distintos sectores políticos han mostrado su indignación. El Congresista Jorge Viana calificó la medida tomada por el gobierno como un “desastre“, mientras que Randolfe Rodríguez señaló que el decreto es una “arbitrariedad absurda”.
Por otra parte, diversos sectores ambientalistas consideran que se generará un “daño ambiental como nunca se ha visto”. Se estima que la actividad minera genera un 4% al PIB de la debilitada economía brasileña.

