George Rodríguez EP. El ultraderechista presidente de Brasil, capitán retirado Jair Bolsonaro, dijo que su destino no era ocupar ese cargo, al cual no creyó que llegaría.
“No nací para ser presidente”, expresó Bolsonaro, para agregar que “nací para ser militar”, al dirigirse a funcionarios públicos durante una actividad realizada, el viernes, en el Palacio del Planalto –la sede del Poder Ejecutivo-, en Brasilia, la capital nacional, declaraciones reproducidas por medios de comunicación locales.
El mandatario, cuya gestión -cumplidos apenas tres meses- viene siendo objeto de fuertes críticas de diversos sectores –algunos, de la derecha brasileña-, confesó que le resulta excesivamente pesada la carga de problemas que enfrenta en el desempeño del cargo.
“Yo me pregunto, miro hacia Dios, y me pregunto: ‘Dios Mío! Qué hice yo, para merecer esto? Es sólo problemas’”, aseguró.
También reveló que, en realidad, no esperaba ganar la elección presidencial, lo que, en su opinión, resultó de dos milagros: haber sobrevivido al atentado a puñaladas del que fue blanco, el año pasado, durante la campaña electoral, y haber ganado la votación.
“Confieso que nunca esperaba llegar a la situación en la que me encuentro. Primero, porque sobreviví a un atentado –un milagro-. Después, otro milagro fue la elección. Uno estaba contra todo, no? Prensa, fake news, tiempo de televisión, recursos de campaña -pero, respetando a quien no tenga religión-, pero yo tenía, de nuestro lado, a Dios”, afirmó, para formular una reiterada cita bíblica: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.
Bolsonaro solicitó, además, a los funcionarios, que lo apoyen en el desempeño del cargo.
“En este momento, estoy en esta condición de presidente, y, junto con ustedes, podemos cambiar el destino de Brasil”, expresó, y, de inmediato, reconoció que “solito, no voy a llegar a ningún lado”.
Ganador de la elección presidencial llevada a cabo en dos rondas de votación –respectivamente, el 7 y el 28 de octubre-, Bolsonaro inició, el 1 de enero, el período presidencial que cubre el cuatrienio de 2019 a 2023, en reemplazo del también derechista Michel Temer –actualmente investigado en numerosos casos de corrupción-.
