AGENCIA | EP. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha condenado la muerte de más de 50 personas desde el inicio de las protestas contra la junta militar de Birmania y ha subrayado que “el Ejército debe dejar de matar y encarcelar a manifestantes”.
La del miércoles fue la jornada más mortífera desde el golpe de Estado del 1 de febrero, con al menos 38 víctimas mortales en distintas ciudades. La oficina de Bachelet ha podido confirmar al menos 54 fallecidos desde el golpe, aunque asume que la cifra real “podría ser mucho más alta” dado que se trata solo de casos verificados.
“Es completamente abominable que las fuerzas de seguridad estén disparando fuego real contra manifestantes pacíficos. También estoy consternada por los ataques documentados contra el personal médico de emergencias y ambulancias que intentan proporcionar ayuda a los heridos”, ha lamentado la expresidenta chilena.
La ONU reconoce que es “difícil” hacer un balance de los heridos, pero alude a “informaciones creíbles” que dan cuenta de que, “como mínimo”, cientos de personas han sufrido heridas en el marco de las protestas.
Otra de las variables que examina Naciones Unidas es la de los detenidos, con “más de 1.700” arrestos arbitrarios que se extienden desde manifestantes anónimos a periodistas, activistas o figuras políticas de primer nivel, entre ellas la exlíder ‘de facto’ del Gobierno Aung San Suu Kyi.
“Muchos de los arrestos y detenciones arbitrarias perpetrados desde el 1 de febrero podrían equivaler a desapariciones forzosas”, ha señalado Bachelet, antes de reclamar la liberación “inmediata” de todos los que puedan estar entre rejas sin unas mínimas garantías.
La oficina de Bachelet ha asegurado que al menos 29 periodistas han sido detenidos en los últimos días, de los cuales al menos ocho han sido ya imputado con cargos que van desde la incitación a la oposición, el odio al Gobierno o la reunió ilegal.
ONU denuncia18 muertos y más de 30 heridos en protestas del domingo en Birmania


