
Elvis Martínez. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró a las esferas de piedra de Costa Rica del Valle del Diquís como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Las esferas se hallan en cuatro sitios; Finca 6, Batambal, El Silencio y Grijalba-2, ubicadas en el Delta del Diquís al sur del país, conocidos como “Asentamientos Cacicales Precolombinos con Esferas de Piedra del Diquís”.
El Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) solicitó la declaratoria a la Unesco desde el 2012 y a partir del 2013 esa organización, envió a especialistas a conocerlas y a realizar un estudio.
La declaración se dio a conocer este 23 de junio en el marco de la XXXVIII sesión del Comité de Patrimonio Mundial, realizado en Doha, Catar. Este año se revisaron 40 expedientes de nominación presentados por países de todas las regiones del mundo, todos con características históricas excepcionales.
Para la UNESCO las esferas de los asentamientos precolombinos de Costa Rica “representan un testimonio excepcional de las tradiciones artísticas y habilidades artesanales de estas sociedades precolombinas”.
Para la ministra de Cultura, Elizabet Fonseca, la declaratoria constituye un privilegio y un gran reto para continuar investigando y para preservar el patrimonio.
“Constituye realmente un importante reconocimiento, porque hasta el momento habían sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, grandes conjuntos monumentales en diferentes partes del mundo, sin embargo, en zonas tropicales donde no había esa enorme arquitectura, nunca se había hecho este reconocimiento”,expresó Fonseca.
El anuncio lo hizo también el gobierno en una rueda de prensa en la que participó el presidente Luis Guillermo Solís.
“El Patrimonio Cultural y Arqueológico de un pueblo es fundamental, no solo porque representa un momento determinado de su historia, sino porque es fundamento innegable de su memoria, un espejo a través del cual podemos mirar la grandeza de nuestro pasado, la inteligencia y valía de quienes nos precedieron e hicieron posible el lugar que ocupamos en esta tierra. Celebro con profunda alegría y orgullo, este reconocimiento a nuestra culturas precolombinas, que nos dejaron el legado de su grandeza”, manifestó el presidente Solís.
El encanto de las esferas de piedra y su misterio ha sido estudiado desde hace décadas por especialistas como Ifigenia Quintanilla, Francisco Corrales y Álvaro Sibaja, entre muchos otros.
El informe del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) consideró que los sitios con esferas de piedra del Diquís son únicos a nivel mundial, lo cual quedó demostrado a partir del análisis comparativo global. Sobresale el estado de integridad y autenticidad de las esferas y en general los asentamientos donde se ubican las esferas constituyen, de acuerdo con los expertos, una representación adecuada de las sociedades cacicales del Delta del Diquís, así como un testimonio excepcional de las complejas estructuras políticas, sociales y productivas que caracterizaron a las sociedades jerarquizadas precolombinas.
El Museo Nacional tiene preparado un Plan de Gestión para los sitios arqueológicos del Delta del Diquís en el que se estipulan metas que deben cumplirse en áreas como conservación, investigación, gestión cultural, participación comunitaria, infraestructura y administración de los sitios.
Christian Kandler,director del Museo Nacional, indicó que es necesario la asignación presupuestaria y de recurso humano para cumplir la propuesta de desarrollo de senderos y servicios para los visitantes, así como las actividades de divulgación.
“Un elemento central es que con la Declaratoria, el país asumió ante la humanidad el compromiso de garantizar la conservación de los sitios y las esferas en óptimas condiciones; por lo se deben iniciar las acciones propuestas por los especialistas lo antes posible, pues hay algunas esferas que no están en buenas condiciones”, expresó Kandler.

