Durante el año pasado la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) realizó 540 inspecciones a comercios que venden cilindros de gas detectando problemas en cerca del 60%.
Específicamente se evaluaron 3615 cilindros y se detectó que 2159 (59,7%), presentaban un problema por lo que se les colocó un selló que impide su venta.
Entre los problemas que logró encontrar la Aresep destacan que el 61% de los cilindros evaluados en puntos de venta tienen defectos de cantidad, el 60% de los envases no tienen número de serie, el 53% sin tara (peso del cilindro vacío) y un 26% con fuga.
La principal preocupación se da porque el año pasado se generaron 2 222 emergencias relacionadas con GLP, atendidas por Bomberos.
“Se recomienda a la población que pese el cilindro antes de pagarlo, pues deben pesar 21 kilogramos o más, para garantizar que contenga la cantidad de gas por la que se paga.”, indicaron las autoridades de Aresep.

