Aarón Chinchilla EP. | Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue designado e investido como presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Al ser las 11:11 de la mañana (hora local), el hoy mandatario llegó al Palacio de San Lázaro de la Ciudad de México, hizo protesta y juró guardar la Constitución política y “desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente que le fue conferido.
“Por mandato del pueblo inciamos la Cuarta Transformación de México. Puede parecer pretencipso o exagerado, pero hoy no solo inicia un nuevo gobierno, hoy comienza un cambio de régimen politico. A partir de ahora se llevará a cabo una transoformacion pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México.
En su discurso habló de promover una ley para convertir la corrupción en un delito grave y que el presidente pueda ser perseguido por cualquier crimen, incluso estando en ejercicio. Según AMLO, “la politica económica neoliberal ha sido un desastre, una calamidad para la vida del país” y que políticas como la reforma energética sólo han perjudicado a las instituciones y se han encarecido los servicios.
Asimismo, mencionó que no permanecería perennemente en el poder, bajar los salarios de los ricos para subir el de los pobres y trabajar al lado del pueblo, austeridad (la venta de avión presidencial y uso de Los Pinos como espacio cultural) e inversión para el programa de becas para capacitación laboral de jóvenes.
En el Zócalo de la Ciudad de México, los 68 pueblos originarios le entregarán el Bastón de Mando, que simboliza el poder y la jerarquía de los líderes, y con ello sería el primer presidente en la historia que lo reciba.
AMLO, de 65 años, llegó a la Presidencia de México con un porcentaje inédito de votación. Recibió el 53% de los votos el pasado 1 de julio, asegurando que combatiría la desigualdad, reduciría la violencia y, principalmente, trazaría una lucha frontal contra la corrupción.
