
La asociación Sea Shepherd Conservation Society, realizará la llamada “Operación Jairo”, con patrullajes y jornadas educativas que recorrerá la ruta del ecologista en la playa de Moín, lugar que solía vigilar en el Caribe costarricense y donde fue asesinado en 2013, al parecer por una banda que se dedicaba a saquear nidos de tortugas.
Los ecologistas buscan con esta campaña salvar la mayor cantidad de crías durante la temporada más alta de anidación e incubación de las tortugas marinas.
En Costa Rica, la “Operación Jairo” busca proteger hasta septiembre las tortugas laúd de la caza furtiva, la mayor amenaza que enfrentan.
En Honduras la campaña socorrerá a las tortugas boba, en riesgo de extinción. En este país es ilegal la comercialización de huevos y carne de esta especie marina.
Ambas especies de tortugas son apetecidas y consideradas un manjar exquisito, mientras que la concha es usada con fines decorativos y le atribuyen también poderes curativos, por lo que la caza ilegal es una práctica combatida por los ecologistas y las leyes.