Alonso Mejía. Una anciana mexicana de 63 años es la principal sospechosa de ser la “mataperros”, autora de la muerte fulminante de más de una decena de mascotas en un parque de Ciudad de México, informó la Fiscalía.
Según testigos, la mujer odia a los canes y tiene conocimientos en química para envenenarlos,
Con el apoyo de más de 200 videos grabados por las cámaras de vigilancia del barrio residencial de La Condesa y la declaración de una persona que tuvo un enfrentamiento verbal con la sospechosa, la fiscalía confía en avanzar en este caso que ha indignado a los amantes de los perros.
El subprocurador (fiscal investigador) Oscar Montes de Oca, informó que la mujer ha sido plenamente identificada, vive en un barrio cercano a La Condesa, pero sigue libre porque no ha sido sorprendida colocando carne envenenados en el Parque México, sitio habitual de paseo canino.
Una vecina, Caroline Owen, cuya perrita Daisy murió envenenada, comentó que siempre tuvo el presentimiento de que el responsable es alguien que vive en la zona.
La Fiscalía ha recibido la denuncia por la muerte de 11 canes, la mitad de ellos adoptados en refugios, pero según el Frente Ciudadano Pro Derecho Animal serían 18 los animalitos muertos.
La prensa local divulgó que en los videos se observa a una mujer dejando algo en rincones en distintos puntos del parque, pero Montes de Oca no quiso comentar el contenido de las grabaciones para no entorpecer la investigación.
La Fiscalía guarda la identidad de la mujer por temor a que sufra represalias por la ola de enojo de los vecinos de La Condesa, que han salido a manifestarse en repudio a la matanza.
Las necropsias a los canes dieron como resultado envenenamiento por fosfuro de zinc, habitualmente encontrado en raticidas de marca comercial, indicó el subprocurador.
Los perros víctimas del veneno presentaron síntomas similares unos 20 minutos después del momento en que sus dueños presumen ingirieron accidentalmente la sustancia: vomitaron, se convulsionaron y finalmente tuvieron paros respiratorios.
E código penal del Distrito Federal contempla una pena de dos a cuatro años de prisión por matar a un animal, y la mitad de la pena más en caso de que se hiciera con un método que les haya provocado sufrimiento.
Si la anciana señala es encontrada culpable, Montes de Oca explicó que el juez determinaría si por su edad irá a prisión o permanecerá en arresto domiciliario.

