Redacción EP. Los zumbidos en el oído o “acúfenos” pueden ser pasajeros, apenas perceptibles o altamente nocivos e insoportables; sin embargo, podrían desaparecer a la misma velocidad con que aparecieron o bien repetirse de manera frecuente, revelando anomalías serias en el oído o indicando la presencia de algún problema orgánico grave.
Según el Manual Merck de Diagnóstico y Terapia, esta dolencia es bastante común y se calcula que afecta a un 15% de la población mundial, sobre todo a partir de los 60 años; además agrega que 5 de cada 1.000 personas lo padecen en su variante más aguda, informa EFE.
Los investigadores sospechan que el llamado ‘oído encantado’, nombrado así por los egipcios, afectó a personajes tan ilustres como el pintor y escultor renacentista Miguel Ángel, el escritor alemán Goethe y el compositor Beethoven.
El tinnitus o acúfeno es un fenómeno definido por el Merck como… “sensación subjetiva de campanilleo o retintín del oído, que puede sentirse como tañido, rugido, silbido o siseo, o estar configurado por sonidos más complejos que se modifican con el tiempo”.
Los efectos secundarios pueden ir desde tensión emocional, trastornos insomnio, problemas de concentración, dificultades para comunicarse, agotamiento y hasta depresión. También pueden ser efecto de problemas en el organismo tales como alergias, presión arterial, aneurismas, diabetes, tumores o problemas tiroideos.
La sobre exposición a ruidos de gran intensidad es la causa principal de esta afección, sin olvidar los espacios demasiado cerrados o el uso de auriculares a un volumen demasiado elevado.
El doctor Antonio Denia La Fuente, especialista de la Unidad de Sordera y Vértigo del Hospital Nuestra Señora del Rosario, en Madrid, señala que el acúfeno es un problema frecuente en la población general.
Se estima que alrededor de un 30% de la población adulta ha percibido acúfenos en algún momento de su vida de forma transitoria, que entre un 10-15% aproximadamente los experimentan de forma continuada y que en un 0,5-3% de la población el acúfeno constituye un verdadero problema.
“En general, la incidencia del acúfeno aumenta con la edad siendo más común en personas mayores de 40 años. Dicha diferencia puede que se reduzca en un futuro si no se previenen los efectos nocivos que para el sistema auditivo tiene la exposición a sonidos y ruidos intensos en personas jóvenes (p.e., uso descontrolado de reproductores musicales portátiles)”, expresa el especialista.

