Esta escolta o monitoreo policial, se dio desde la salida del Cantón Central de Limón hasta la llegada a la Asamblea Legislativa. Acompañándolos incluso cuando se detuvieron para satisfacer las necesidades fisiológicas de quienes viajaban.
A pesar de la intervención del Diputado Walter Céspedes, quien conversó vía telefónica con los policías, a solicitud de uno de los dirigentes comunales, el monitoreo siguió hasta llegada a la Asamblea Legislativa, donde intentaron infructuosamente de obtener el nombre de los dirigentes del grupo.
Cuando las autoridades policiales invierten recursos del Estado para seguirle los pasos a una persona o grupo de persona, debe de existir un motivo que lo justifique. Caso contrario, sería un derroche de fondos públicos.
Por lo tanto, los organizadores de este viaje a la Asamblea Legislativa, sea esta Cámara de Turismo del Caribe Sur, Unión Cantonal de Asociaciones de Desarrollo Comunal de Talamanca o la Municipalidad de Talamanca; están llamados a pedirles cuentas a las autoridades policiales sobre la razón por la cual los estuvo siguiendo hasta llegar a la Asamblea Legislativa, sin que ellos lo hubieran solicitado.
Estos son los pequeños grandes detalles que no se puede dejar pasar inadvertidos, por ser una clara amenaza a uno de los principios básicos de nuestra libertad y democracia. ESTO NO ES ASUNTO DE BROMAS, hay que tomarlo con la seriedad que las circunstancias ameritan.
Ayer los siguieron, mañana les obstruirán el paso y cuando menos lo esperen, serán detenidos y encarcelados en algún calabozo de la policía secreta, por el simple hecho de intentar ir a conversar con los Legisladores de nuestro país.
Cualquier interferencia o amedrentamiento por parte de la Policía hacia de un grupo de ciudadanos, en su intento de conversar con los Legisladores de su país debe ser repudiado por todos los ciudadanos, y extirpado antes de que sea arraigado como practica normal. Así empieza el totalistarismo policial y las dictaduras.
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