Alajuelense salió viva de Honduras, ante un Olimpia que puso garra, ganas y un ambientazo en las gradas para dejarse el primer partido de la final de Liga Concacaf con un 3-2 que se quedó corto.
Y el marcador se achicó en parte gracias al gran trabajo de Leonel Moreira, quien fue clave para evitar una debacle manuda en Tegucigalpa.
El Olimpia castigó en apenas 11 minutos gracias a una excelente definición de José Mario Pinto tras un enorme pase de Michael Chirinos.
Olimpia volvió a apretar y se encontró con un penal de Ian Smith al propio Chirinos. Moreira se hizo gigante al adivinar y tapar el penal a Bryan Moya que impedía el segundo tanto para los hondureños.
Aun así, a la Liga le alcanzó para empatar el juego. Giancarlo González fue derribado en el área y Johan Venegas concretó desde los once pasos el 1-1 al 45+4’ con el que terminó el descanso.
Pero lo mostrado en la cancha por los rojinegros no convencía y justo al pitazo un bombazo de Jorge Álvarez, quien puso el 2-1 al 46’ que ni dejó acomodarse a los manudos.
Chirinos aprovechó para mandar un nuevo dardo fuera del área que fulminó a Moreira y puso el 3-1 (67’) que distanció todavía más las cuentas.
Con más culpa que fútbol, la Liga pudo conseguir un segundo tanto, obra de Giancarlo González a cinco minutos del final. Un gol que da un respiro enorme al equipo que hasta ese momento tenía el peor de los escenarios.
Pero con más duda y desazón que alegrías deberá afrontar el juego de vuelta de la final el próximo miércoles (7 p. m.) en el Morera Soto.
Ahí estará obligado a anotar al menos en dos ocasiones para dejarse el título de la Liga Concacaf, ya que el gol de visita no es criterio de desempate.


