Allan Madriz | EP. Una iniciativa ciudadana impulsada por una coalición de ONGs y que busca devolver la condición de vida silvestre a los tiburones fue acogido como proyecto de ley para ser recibido por la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa.
La coalición liderada por Carolina Ramírez de “Unidos Por Los Tiburones” y bajo la asesoría técnica de Randall Arauz, de Fins Attached, presentaron la propuesta a la Comisión de Ambiente el pasado 15 de octubre, con el apoyo de la Oficina de Participación Ciudadana.
La propuesta de ley propone una enmienda al Artículo 1, párrafo 4 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, a manera de que rece: “Esta ley no aplica a especies comerciales de peces, salvo aquellas especies declaradas bajo amenaza o en peligro de extinción por la UICN, o incluidas bajo los Apéndices de la CITES, en cuyo caso esta ley de aplicará de rigor“.
“Esperamos que esta propuesta de ley goce del apoyo de todas las fracciones de la Asamblea Legislativa, y que pase el voto en el plenario sin mayores problemas… Es un problema que nos concierne a todos, a toda la sociedad, no importan los colores políticos, indicó Carolina Ramírez, de Unidos Por Los Tiburones.
A pesar de que en Costa Rica está actualmente prohibido la exportación de productos de tiburón martillo, la especie aún se captura a la mismas tasas en las pesquerías comerciales bajo la mampara de la pesca incidental, mientras que la carne se consume ampliamente en el mercado doméstico.
José María Villalta, Paola Vega y Mario Castillo fueron parte de los legisladores que decidieron firmar y acoger la propuesta ciudadana.
“Las especies de tiburón son fundamentales para la salud de los ecosistemas marinos, por eso nos comprometemos con su protección integral”, afirmó Villalta.
“Acogimos como proyecto de ley la iniciativa de Unidos por los Tiburones para que los tiburones en peligro de extinción no sean considerados especies de carácter pesquero comercial. ¡Invitamos a los demás legisladores a firmar durante el día de hoy!”, indicó la diputada Vega.
Ante el progreso del agotamiento de las pesquerías globales de tiburón, varias especies han sido declaradas especies amenazadas o en peligro de extinción, y gozan de protección bajo diferentes convenciones internacionales para la conservación de la naturaleza.

