Aarón Chinchilla EP. | La Defensoría de los Habitantes anunció su oposición a la propuesta de fijación tarifaria solicitada por JASEC, que incrementaría para el año 2020, las tarifas del servicio de distribución de energía eléctrica en un 5,12% para los hogares, sectores productivos y comerciales locales de la provincia de Cartago.
Mediante argumentos técnicos, la Defensoría manifestó que es consciente que para cualquier servicio público es necesario ajustar periódicamente las tarifas; sin embargo, el aumento promedio que solicitó la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (JASEC), por su magnitud, está fuera de proporción, considerando que la inflación acumulada a octubre de este año es de 1,43%, según el Índice de Precios al Consumidor.
Según el órgano defensor, JASEC pretende que un mismo acto se le aprueben fijaciones tarifarias para los años 2020, 2021, 2022 y 2023, práctica que, a criterio de la Defensoría atenta contra la transparencia y participación ciudadana, pues reduce la posibilidad de la fiscalización periódica que los usuarios pueden realizar sobre la operación del servicio, además que la empresa solicita incluir como parte del ajuste el monto por Impuesto al Valor Agregado (IVA) sufragado en la adquisición de insumos para los años 2020 al 2022 (¢971,07; ¢988,95 y ¢1002,72 millones, respectivamente), sin que a la fecha se cuente con una metodología aprobada por la ARESEP para tales efectos.
Por otra parte, a criterio de la Defensoría, la solicitud de JASEC presenta incrementos en costos de operación que no responden a criterios de razonabilidad y proporcionalidad y, no cuentan con la adecuada justificación; donde para el año 2020 partidas como tarifas de generación proyecta que aumentan en un 9,9%, los gastos efectivos de distribución aumentan en un 30%, los gastos administrativos y generales aumentan en un 8% y la depreciación de activos se incrementa en 37%.
Por tanto, la Defensoría de los Habitantes apela al señor Regulador de los Servicios Públicos para que garantice la coherencia de las acciones de la ARESEP con el “nuevo” enfoque regulatorio, donde se concibe como centro de la regulación a la persona usuaria.

