
Elvis Martínez. Tres personas fallecidas y otras 106 fueron rescatadas tras el naufragio de la embarcación Pura Vida Princess en aguas del pacífico costarricense, confirmaron las autoridades.
Se trata de tres adultos mayores; Ivor Stanley Hopkins, de 80 años de edad, de Inglaterra, la estadounidense Edna Oliver de 68 años y la canadiense Sharon Johnston de 70 años, informó el Organismo de Investigación Judicial.
El Gobierno costarricense lamentó la tragedia y anunció que investigará lo sucedido.
“Como Gobierno de la República, queremos externar nuestro más sentido pésame y condolencias a los familiares y a las víctimas sobrevivientes de esta tragedia, por las personas que lamentablemente han fallecido hoy en altamar. Extendemos a ellas y ellos, un abrazo solidario, nuestro pensamiento y nuestro absoluto compromiso para el total acompañamiento en estos momentos de enorme tristeza”, manifestó la presidenta en ejercicio, Ana Elena Chacón.
El catamarán, propiedad de la empresa Ecoquest, se hundió en Punta Leona, Puntarenas 40 minutos después de zarpar. En la embarcación viajaban 99 pasajeros más 10 tripulantes y hasta ahora se desconoce la causa concreta del accidente o si la nave presentaba fallas técnicas.
Según los testigos las olas empezaron a desestabilizar el barco y el capitán pidió a los pasajeros desplazarse a la derecha, pese al intento la nave se volcó y se hundió en pocos segundos.
“Fue desesperante ver tanta gente flotando, vi gente desesperada gritando. Solo nos tocó tener paciencia y pedir sabiduría para ayudar. Yo monté dos de las personas fallecidas. Ahí pasa de todo por la cabeza”, dijo a Diario Extra el capitán Gilberto Matarrita, primero en llegar al lugar del naufragio.
En declaraciones a Diario Extra Gustavo Alvarado, jefe de Gestión Turístisca del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) indicó que la empresa propietaria de la embarcación no contaba con Declaratoria Turística, distinción otorgada por esa entidad para garantizar un buena gestión de la empresa y un buen servicio a los turistas.
Pasajeros iban sin chalecos salvavidas
La tragedia puso en evidencia la falta de prevención y el funcionamiento de algunas operadoras de turismo
Tatiana López, sobreviviente del naufragio, manifestó que después de 40 minutos de zarpar les pidieron que usaran los salvavidas.
Las personas rescatadas presentaban cuadros de hipotermia y crisis nerviosa y fueron atendidos por personal de la Cruz Roja Costarricense, dos de ellos tuvieron que ser atendidos en el Hospital de Puntarenas.
Para el rescate las autoridades utilizaron una avioneta, dos helicópteros un avión privado y cinco lanchas de guardacostas, 30 ambulancias y 100 cruzrojistas para la atención de la emergencia. La ayuda de barcos particulares y pescadores de la zona fue vital para evitar una mayor tragedia.

