George Rodríguez EP. El abogado opositor venezolano Roberto Marrero, detenido la semana pasada, fue víctima de un secuestro por parte de agentes de servicios de inteligencia, denunció, en declaraciones difundidas este domingo, Fabiana Rosales, esposa del autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó.
La detención de Marrero, jefe de Gabinete de Guaidó, continuó una agresión al diputado opositor, aseguró Rosales, en declaraciones a la agencia informativa argentina Infobae.
“El secuestro de Roberto Marrero es un ataque al presidente Guaidó, a nosotros como familia: Roberto es una persona muy cercana a nosotros”, explicó, para denunciar, a continuación, que “Marrero fue secuestrado vilmente, sembrado con dos fusiles y una granada, presentado ante los tribunales por terrorismo. Acusado además de llevar la coordinación de unas células terroristas dentro de Venezuela”.
Rosales aludió así a la versión del régimen encabezado por el cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, en el sentido de que, durante el allanamiento en la vivienda de Marrero, el 21 de marzo, agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), hallaron armas.
El régimen madurista acusó, asimismo, al detenido, de dirigir una organización terrorista.
Respecto a la detención la detención, Maduro afirmó, refiriéndose específicamente a Guaidó –a quien acusa de ser manipulado por Estados Unidos-, que, “al títere diabólico, le acabamos de desmantelar un plan que dirigía, personalmente para matarme”,
La esposa de Guaidó refutó, enérgicamente, la versión oficial madurista de la captura de Marrero.
“Todo aquel que conoce a Roberto Marrero, sabe que esto es imposible, conoce cómo es su espíritu, sabe el tipo de persona que es Roberto Marrero”, subrayó, para reafirmar que “todo esto es una vil mentira, una farsa que ni siquiera hay cómo sostenerla”.
Respecto a la posibilidad de que la detención de Marrero sea un paso previo a llevar a cabo similar acción contra Guaidó, la esposa del diputado opositor –quien también es presidente de la Asamblea Nacional, el parlamento unicameral venezolano- advirtió que, con tales medidas, el régimen madurista no intimidará a Guaidó ni a su familia.
“Lo que quizás los usurpadores (Maduro y sus colaboradores) que están en (el presidencial Palacio) Miraflores no se han dado cuenta, es que nosotros no tenemos miedo, que vamos adelante con esto”, aseguró, además de subrayar que “Guaidó seguirá con su objetivo de liberar a Venezuela”, y que “Guaidó no lo tiene miedo a Maduro”.
Rosales formuló las declaraciones en Santiago, la capital de Chile, donde, en representación de su esposo, participó en el lanzamiento del Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina (Prosur), bloque regional integrado por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, y Perú.
El Prosur –integrado por gobiernos conservadores en el espectro ideológico que cubre posiciones desde extremistas de derecha hasta centroderechistas-.
El nuevo bloque fue creado para reemplazar a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), integrada con gobiernos izquierdistas como el boliviano, el venezolano, y el uruguayo.
Rosales indicó que aprovechó su presencia, en la reunión presidencial regional, para actualizar, a los mandatarios participantes, la información sobre la dramática situación venezolana.
La severa crisis humanitaria, política, y de seguridad que hace años afecta a Venezuela, situación que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, quienes se han desplazado a países sudamericanos tales como Brasil y Colombia, lo mismo que a Ecuador y Perú, y, en menor medida, otros países del área.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, así como la generalizada falta de oportunidades.

