George Rodríguez EP. Numerosos presos políticos fueron puestos en libertad la mañana de este miércoles, informaron medios de comunicación locales.
Se trata de opositores quienes se hallaban recluidos en el Centro Penitenciario “La Modelo”, ubicado en el sector de la localidad de Tipitapa, a unos 30 kilómetros al noreste de Managua, la capital nacional.
Según la opositora Radio Corporación, “al parecer, el gobierno está sacando lo que ellos clasifican a los ‘Presos B’ (…) los que no han sido condenados”.
De acuerdo con la emisora, en el grupo de excarcelados no se contaría a detenidos tales como los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda, ni a líderes campesinos y estudiantiles.
Los presos políticos fueron retirados del lugar a bordo de microbuses, con destino inicialmente desconocido, señaló la radio.
La excarcelación de los reclusos, en número no determinado, ocurrió poco antes de que representantes gubernamentales y opositores se reúnan para lo que sería el reinicio del interrumpido diálogo nacional con miras a lograr solución a la violenta crisis sociopolítica que hace más de 10 meses afecta al país centroamericano.
Las partes tienen programado reunirse, este miércoles, para determinar las reglas de la nueva etapa de conversaciones.
Se trata de representantes del régimen presidido por Daniel Ortega –al parecer, encabezados por el canciller nicaragüense, Denis Moncada- y de la opositora y multisectorial Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia –entre ellos, el catedrático y ex canciller nicaragüense Carlos Tünnermann-.
Ortega anunció, el 21 de febrero, el encuentro programado para este miércoles, lo que fue acordado, cinco días antes, por representantes gubernamentales y empresariales nicaragüenses, encuentro durante el cual se planteó la necesidad de lograr un entendimiento para dar inicio a una negociación.
La reunión se llevó a cabo para abordar temas de alta significación, indicó entonces el gobierno, en un comunicado en el cual no proporcionó detalles tales como los puntos específicos que fueron abordados, quiénes fueron los participantes, lugar y duración del encuentro.
“El día de hoy 16 de febrero de 2019, el Gobierno de Nicaragua se reunió con un grupo de empresarios representativos del Sector Privado Nicaragüense para abordar temas importantes para el bien común del país”, de acuerdo con lo indicado en el texto de tres párrafos.
Las partes coincidieron en que es necesario hallar un punto de convergencia que facilite el lanzamiento de un proceso negociador, según el comunicado.
“En el abierto intercambio, se ha confirmado la necesidad de un entendimiento para empezar una negociación, a través de un encuentro incluyente, serio y franco”, agregó, sin precisar el objetivo del diálogo.
La Iglesia católica presenció la reunión, indicó, además.
“En la reunión estuvieron presentes como invitados de las dos partes el Excmo. Señor Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, Arzobispo de Managua, y el Excmo. Mons. Waldemar Stanislav Sommertag, Nuncio Apostólico de Su Santidad en Nicaragua”, precisó.
El encuentro de este miércoles, ocurre ocho meses después de suspendido el diálogo para buscar solución a la crisis, conversaciones que contaron con la mediación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).
Instalado el 16 de mayo –casi un mes después de estallada la crisis-, el diálogo quedó suspendido en junio, causa de las profundas desavenencias entre la parte gubernamental –representada por una delegación encabezada por el canciller nicaragüense, Denis Moncada- y la parte opositora –representada por la multisectorial Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia-.
En tal contexto, la participación de los obispos, en el diálogo, fue objeto de fuertes acusaciones por parte del gobierno.
Ortega, quien sostiene que la actual crisis nacional se originó en un intento de golpe de Estado, afirmó, en un acto público realizado el 19 de julio en Managua, que el episcopado participó en esa conspiración.
Estallada el 18 de abril, la violenta crisis sociopolítica nicaragüense se caracteriza por la represión policial y parapolicial antiopositora, que ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que decenas de miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión ha sido, desde entonces, la respuesta sostenida del régimen de Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, ante la masiva exigencia popular de que ambos renuncien.
Las acciones policiales y parapoliciales se han centrado, más recientemente, en periodistas y medios independientes así como en organizaciones no gubernamentales de derechos humanos.

