George Rodríguez EP. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este jueves el cierre de la frontera sur –con Brasil-, y la posibilidad de hacer lo mismo con el límite con Colombia, mientras la autoridad aeronáutica venezolana informó sobre el cierre del espacio aéreo nacional.
Las medidas fueron anunciadas dos días antes de que, según lo decidido el 12 de febrero por el autoproclamado presidente interino de Venezuela, el diputado opositor Juan Guaidó, miles de voluntarios intentarán facilitar el ingreso de ayuda humanitaria estadounidense almacenada en la limítrofe Colombia.
Maduro, quien se niega a recibir la ayuda, mantiene bloqueado militarmente el lado venezolano del puente fronterizo por donde se proyecta ingresar la asistencia.
“He decidido, en el sur de Venezuela, a partir de las 20:00 horas (00:00 GMT) de este 21 de febrero queda cerrada total y absolutamente, hasta nuevo aviso, la frontera terrestre con Brasil”, indicó Maduro, desde el complejo Militar de Fuerte Tiuna –instalación militar más conocida como Fuerte Tiuna, ubicada en Caracas, la capital nacional-, en video conferencia con los integrantes del Estado Mayor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), además de comandantes de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI).
Se trata del límite de 2,137 kilómetros que Venezuela comparte con Brasil, hacia el sur.
El nacional e internacionalmente cuestionado mandatario, indicó, asimismo, que está en evaluación el cierre de toda la frontera terrestre de 2,341 kilómetros entre Venezuela y Colombia.
Respecto al inminente intento opositor por ingresar, desde Colombia, en un convoy de camiones, la carga humanitaria, Maduro advirtió, nombrando al presidente colombiano, que “responsabilizo, al señor Iván Duque, de cualquier violencia que haya en la frontera”.
Entretanto, El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac), informó, en un comunicado, sobre el cierre, por tiempo indefinido, del espacio aéreo venezolano.
“De conformidad con lo establecido en los artículos 56 y 57 de la Ley de Aeronáutica Civil, a partir de la presente fecha y con aplicación inmediata, se prohíbe la operación y circulación en el territorio nacional y de más espacios geográficos de la República Bolivariana de Venezuela (…) hasta nuevo aviso”, indicó.
Las medidas siguieron al cierre, esta semana, y también por tiempo indefinido, de los límites marítimos venezolanos, respectivamente, con las islas caribeñas de Aruba y Curazao –países del Reino de los Países Bajos-, y Bonaire –municipalidad holandesa-, ubicadas frente a la norteña costa venezolana.
Las medidas anunciadas este jueves responden al hecho de que, además de la sudoriental ciudad estadounidense de Miami, la oriental ciudad colombiana de Cúcuta, el norteño estado brasileño de Roraima –limítrofe con Venezuela-, y las tres islas caribeñas son lugares de almacenamiento de la ayuda humanitaria de Estados Unidos, debido a la negativa del régimen madurista de permitir el ingreso de la asistencia, a territorio venezolano.
En el caso específico de Colombia –el primer país al que, transportada por aviones militares estadounidenses, comenzó a llega la ayuda- el tramo venezolano del binacional puente Tienditas, que interconecta a Cúcuta y la occidental y también fronteriza ciudad venezolana de Ureña, en el estado de Táchira, la vía para el eventual ingreso del convoy, a territorio de Venezuela.
Los anuncios de Maduro y el Inac fueron conocidos mientras Guaidó se dirigía, en caravana de varios autobuses, a Táchira, para encabezar, el 23 de febrero, el intento por trasladar, de territorio colombiano a territorio venezolano, la carga humanitaria almacenada en Cúcuta.
“La ayuda humanitaria entrará, sí o sí, por mar o por tierra”, afirmó el dirigente opositor, quien fijó esa fecha, para la acción, ya que marcará el primer mes desde que se autoproclamó presidente interino de Venezuela, habiendo obtenido, hasta ahora, el reconocimiento de medio centenar de países americanos y europeos.
El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, fue el primero que reconoció al diputado opositor y presidente de la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- de Venezuela como gobernante interino.
Al justificar su oposición a que la ayuda humanitaria estadounidense –que incluye alimentos, medicinas e insumos médicos- ingrese a Venezuela, Maduro sostiene, por una parte, que el caribeño país sudamericano no la necesita, y, por la otra, que se trata del preludio a una invasión militar de Estados Unidos.
La asistencia apunta a paliar la dramática situación que la población enfrenta masivamente a causa de la crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.


