George Rodríguez EP. El papa Francisco expresó este sábado el deseo de que, en el marco de la Navidad, y para superar las crisis que afectan a sus respectivos países, los nicaragüenses se reconcilien y los venezolanos hallen la concordia.
Se trata de que los nicaragüenses superen las diferencias surgidas en el marco de la violenta crisis sociopolítica que los golpea.
En ese sentido, el pontífice planteó, en su tradicional mensaje de Navidad, la esperanza de que “delante del Niño Jesús, los habitantes de la querida Nicaragua se redescubran hermanos, para que no prevalezcan las divisiones y las discordias sino que todos se esfuercen por favorecer la reconciliación y por construir juntos el futuro del país”.
Respecto a los venezolanos, señaló que deben esforzarse por trabajar, en unidad, por el desarrollo de su país.
“Que este tiempo de bendición le permita a Venezuela encontrar de nuevo la concordia y que todos los miembros de la sociedad trabajen fraternalmente por el desarrollo del país, ayudando a los sectores más débiles de la población”, expresó, en el mensaje que dio a conocer en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.
En el caso de Nicaragua, el papa hizo referencia a la dramática situación que, estallada el 18 de abril en ese país centroamericano, ha cobrado por lo menos 545 vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-.
Medios de comunicación y periodistas independientes y organizaciones no gubernamentales –particularmente las defensoras de los derechos humanos- han sido los objetivos más recientes de esa modalidad represiva.
En cuanto a Venezuela, se refirió a la dramática situación de ese caribeño país centroamericano a causa de la cual, de acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente dos millones de sus nacionales se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.
Los gobiernos respectivamente presididos por Daniel Ortega (Nicaragua) y Nicolás Maduro (Venezuela) son permanentemente objeto de condena lo mismo de sectores nacionales que de la comunidad internacional, contexto en el cual son definidos como dictaduras.


