George Rodríguez EP. El discurso con el cual el presidente costarricense, Carlos Alvarado, participó en la XXVI Cumbre Iberoamericana, realizada esta semana en Guatemala, fue severamente cuestionado en una Nota de Prensa de la cancillería de Nicaragua, que rechazó las palabras del mandatario.
Al referirse a Nicaragua y a Venezuela, Alvarado actuó en alineamiento con Estados Unidos, aseguró el ministerio, en el texto de seis párrafos reproducido este sábado por medios de comunicación nicaragüenses.
“Rechazamos rotundamente la actitud pro-imperial, prepotente y de escasa inteligencia o sensibilidad diplomática, que ha exhibido esta tarde en Antigua, Guatemala, el Señor Presidente de Costa Rica, mostrando ese carácter mal educado, entrometido, despreciativo, racista, relegante y fisgón, que ha caracterizado sus Discursos y actuación, en relación a un País Hermano y Vecino, que nunca le ha hecho daño, y a Venezuela, su Gobierno Constitucional, y su Valiente y Digno Pueblo”, expresó.
El discurso del mandatario costarricense contravino el principio de respeto a la soberanía de los estados, aseguró, además.
“El Señor Presidente de Costa Rica, rompiendo con la premisa de la XXVI Cumbre Iberoamericana de Antigua, Guatemala, que proclama el Respeto a la Soberanía de los Estados y la No Injerencia en los Asuntos Internos, actuando como ficha de la Política Injerencista de los Estados Unidos, llegó a la Mesa de ese importante Evento, con disonancias atrevidas, ridículos aires de grandeza, posiciones pretenciosas, y voces de superioridad pro- imperialistas, incompatibles con el Respeto al Derecho Ajeno, que és la Paz”, afirmó.
La cancillería nicaragüense planteó, asimismo, que el presidente hizo alusión a Nicaragua y a Venezuela, sin tomar en cuenta dificultades que enfrenta dentro de Costa Rica.
“El Señor Presidente de Costa Rica clama y reclama por Nicaragua, por Venezuela, como candil de la calle, que no ve ni quiere ver el desorden, la oscuridad, en su propia casa, donde desde su llegada al Gobierno, han proliferado conflictos sociales, económicos, institucionales, denuncias de abuso y corrupción, represión, heridos, asesinatos, tanto por los crecientes Índices de Inseguridad Ciudadana, como por actuación policial exagerada y humillante”, planteó.
En ese sentido, aludió a la huelga magisterial iniciada hace más de sesenta días, en protesta contra un proyecto de ley de reforma tributaria que tramita la Asamblea Legislativa –el parlamento unicameral costarricense-.
“Costa Rica lleva más de 10 semanas de huelga que han afectado su Economía y que han representado brutalidad, abuso de Autoridad, muertos, y conductas avasallantes en la relación social con las Fuerzas Ciudadanas que exigen cambios”, señaló.
El ministerio acusó, asimismo, al gobierno costarricense de causar tensión en la relación entre ambos países, que comparten frontera terrestre de 309 kilómetros.
“Lamentamos este enrarecido clima que una vez más ha creado Costa Rica, con su cínica, grandilocuente, injustificada y xenófoba ofuscación, en ese afán de Protagonismo interesado, que define a quienes pretenden inútilmente tapar su propia oscuridad, sin dedos!”, planteó, para agregar que “la pequeñez és delirante. Atienda su llano, Señor Presidente, que Usted sí lo tiene en llamas !”.
La Nota de Prensa aludió así al cuento titulado “El llano en llamas”, del escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), relato inicialmente publicado en 1953.
La cancillería aseguró, en el comunicado, que “NicaraguaQuierePaz !”.
Al participar el viernes, en la reunión de gobernantes iberoamericanos, el presidente costarricense hizo referencia a las crisis que, respectivamente, afecta a Nicaragua y a Venezuela.
En el caso de Nicaragua, Alvarado planteó que la comunidad internacional debe valerse de la diplomacia y la mediación para ayudar a dar solución a la dramática situación que hace más de seis meses afecta a Nicaragua, e indicó que se trata de instrumentos idóneos a ser usados en la búsqueda de salida a la violenta crisis sociopolítica que golpea a ese país centroamericano.
“Solicitamos hoy, a la comunidad internacional, hacer uso de la diplomacia, el multilateralismo y la mediación como herramientas válidas frente a los graves acontecimientos que se conocen”, señaló.
Es necesario consolidar la democracia en un país cuyo pueblo ansía la vigencia de una sociedad justa, en la que impere el diálogo, expresó, igualmente, el mandatario.
“En un mundo que duda, nos corresponde hoy, a quienes estamos aquí reunidos, con empatía y amor, con inteligencia y razón, pero sobre todo con coraje, dar el ejemplo con acción”, expresó el presidente, quien afirmó que “nos encontramos sumamente preocupados y dolidos por lo que ocurre en la hermana República de Nicaragua”.
Respecto a Venezuela, subrayó que Costa Rica mantiene su compromiso de ayudar a hallar solución a la dramática crisis socioeconómica y política que afecta hace años a ese caribeño país sudamericano, y señaló que esa solución debe ser negociada y debe enmarcarse en el Derechos Internacional.
“Reafirmamos nuestro compromiso para contribuir con la superación de la grave crisis política, económica, social y humanitaria que atraviesa Venezuela. La solución es una salida pacífica y negociada, en el marco del Derecho Internacional”, planteó.
Alvarado reiteró el concepto de su planteamiento en la 73 Sesión Ordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas, hace dos meses, cuando señaló las violaciones a los derechos humanos enmarcadas en la dramática situación que golpea a ese caribeño país sudamericano.
“Reiteramos la preocupación externada en la Septuagésima Tercera Asamblea General de las Naciones Unidas por la situación en Venezuela: el irrespeto al Estado de Derecho y a la propia institucionalidad venezolana, así como las reiteradas violaciones a los derechos humanos, en ese país”, indicó.
El discurso de Alvarado y la reacción de la cancillería nicaragüense se enmarcan en la violenta coyuntura sociopolítica que afecta, hace más de seis meses, a Nicaragua.
Estallada el 8 de abril, la crisis presenta, hasta ahora, saldo de por lo menos 528 víctimas fatales, miles de detenidos, heridos, y desaparecidos, daño considerable a la economía nacional, y la emigración de decenas de miles de personas –principalmente a la limítrofe Costa Rica-.
Las manifestaciones masivas y pacíficas, que vienen realizándose en apoyo a la exigencia de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien, son reprimidas por agentes policiales –mayoritariamente antidisturbios- y grupos parapoliciales.
La represión antiopositora se lleva a cabo lo mismo en general, contra manifestaciones callejeras y otras actividades públicas, que selectivamente, mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual.
En el caso de Venezuela, de acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente dos millones de sus ciudadanos se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, causa de la severa crisis en su país de origen.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.


