Redacción | EP. En una decisión histórica y tras nueve meses de un polémico proceso de investigación, el Senado de Brasil acordó este miércoles destituir a Dilma Rousseff del cargo de presidenta del país sudamericano.
Con una aplastante votación de 61 votos a favor y 20 en contra, el Senado aprobó la destitución de Rousseff or manipulación de las cuentas públicas, y puso así fin a 13 años de gobiernos del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).
Con esta decisión quedan atrás cinco años de gobierno de quien fue la primera mujer en presidir Brasil, tras el apoyo de su mentor político, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, primer presidente del PT.
En las próximas horas, en un breve acto en la Cámara de Diputados, será oficializado al frente del Palacio del Planalto el presidente en ejercicio, el ex vice Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
Es la segunda vez en la historia de Brasil que un mandatario es destituido por el Congreso, luego del impeachment de Fernando Collor de Mello en 1992, por cargos de corrupción; aunque este prefirió presentar su renuncia durante este proceso.

