El movimiento pretende volver a acampar en las principales plazas del país, entre ellas la emblemática Puerta del Sol en Madrid. El gobierno autorizó hasta 35 horas alternas de concentraciones y marchas en la capital, pero no acampadas permanentes.
“Creo que sí habrá una voluntad de permanecer en la plaza más allá del tiempo que se ha concedido”, dijo Eduardo Fernández, un estudiante de filosofía de 20 años adscrito a la plataforma Juventud sin Futuro, que tomará parte en las protestas.
En este último año, el movimiento de los indignados ha ido poco a poco desapareciendo de las plazas, pero sigue activo en las redes sociales, en las universidades, en protestas puntuales y en algunas asambleas de barrio. Sin embargo, su rechazo a los partidos políticos tradicionales no tuvo mucho eco en las elecciones generales del pasado 20 de noviembre, que dieron una amplia victoria al centro derechista Partido Popular de Rajoy sobre el Partido Socialista.
En España, el desempleo ya alcanzó a más del 24 % de la población, cifra que llega hasta un 50% entre los menores de 25 años, quienes no apoyan la mayoría de medidas impulsadas por el gobierno de Rajoy, fundamentalmente el abaratamiento del despido en la reforma laboral ni los recortes que han afectado a políticas públicas como educación y sanidad. El Periódicocr

