¿Sabe Usted Señora Presidenta, cuánto es el alquiler de un apartamento o una casita más o menos decente para una familia de 4 ó 5 miembros? Como supongo que tampoco lo sabe, le voy a dar la respuesta…; eso cuesta unos ¢ 150.000.oo mensuales aproximadamente, y como podrá darse cuenta, sencillamente es IMPOSIBLE vivir dignamente con un salario mínimo en Costa Rica.
Mire doña Laura, lo que le voy a decir es lo que siente por lo menos el 90% de los ticos. Su administración ha sido la peor en los últimos 50 años, ni Usted, ni su equipo de trabajo saben donde están parados, están pésimamente mal asesorados y sentimos que todo y cuanto se ha tratado de hacer ha sido en perjuicio de la clase trabajadora que la formamos la clase pobre y la clase media de este país. Hoy, a dos años de su mandato, estamos mucho peor de lo que ya estábamos cuando Oscar Arias le entregó la banda presidencial a Usted.
Usted se ha dedicado a pedirnos más dinero a los ciudadanos, pero ya no tenemos de donde sacar más, pero por otro lado vemos como los recursos se los roban, los malgastan y se reparten el fruto de nuestro trabajo en pensiones con cifras que ya rayan en lo vulgar, como los que reveló el periódico La República sobre 245 ex diputados que todos los meses cobran su pensión de ¢ 16.000.000.oo (Sí doña Laura, 16 millones de colones), mientras la mayoría tratamos de sobrevivir con 200 ó 300 mil mensuales.
Ya los bolsillos no aguantan más, y Usted sigue con aumentos a la electricidad, a los combustibles y ahora a la comida, y un pueblo con hambre es muy peligroso. A la vaca hay que alimentarla bien para que siga produciendo leche todos los días.
Señora Presidenta, Usted es la comandante en jefe de este país, y puede hacer mucho por sus semejantes desde ese honroso puesto que ocupa, y aún le quedan 2 años para hacerlo, o bien puede seguir por el camino equivocado y terminar de destrozar este país y a los que aquí vivimos, pero sepa que la historia y Dios se lo ha de cobrar.
Le saluda un costarricense como cualquiera e igual que miles otros, que hoy está a punto de pasar de la pobreza a la pobreza extrema, a pesar de que trabajo 14 horas diarias los 7 días de la semana, pero cuando eso pase, tendré siempre muy grabado en mi mente el nombre de Laura Chinchilla Miranda.
Respetuosamente,

