La Comisión de Nombramientos, manejada por el chavismo, recomendó al Plenario rechazar la reelección de la magistrada Patricia Solano Castro para un nuevo periodo en la Sala Tercera.
La recomendación fue tomada por los chavistas Marta Eugenia Esquivel (presidenta de la Comisión), Yara Jiménez, Antonio Barzuna y Gerald Bogantes.
“Doña Patricia, encargada del tema penal de la Corte, no ha podido generar una política criminal acorde con la realidad del país”, señaló Esquivel.
Por su parte, Antonio Trejos (Frente Amplio) además de Janice Sandí y Salvador Padilla (Liberación Nacional) consideran que Solano debería continuar en el cargo.
“Esta decisión debe tomarse con criterios técnicos y desempeño. Mi respaldo no es en blanco, le pido tres cosas; dar más seguimiento, poner metas a la resolución de los expedientes y dejar evidencia de que la espera de las personas disminuyó”, dijo el legislador Trejos.
Defensa
En su comparecencia, Solano defendió los resultados de su gestión como presidenta de la Sala Tercera, puesto que ocupa desde noviembre de 2018. Además, en la exposición de su gestión, la magistrada detalló la evolución del circulante en la Sala de Casación Penal. Señaló que en 2018 ingresó con un registro de 477 expedientes y que, tras los esfuerzos desempeñados durante 2021 y 2022, la cifra descendió a 306. Sin embargo, para septiembre de 2026 el volumen creció a 558 casos debido a la complejidad de la materia ingresada.
Respecto a su oficina, sostuvo que mantiene sus asignaciones al día. Relató que, tras asumir con 76 casos, recibió entre 200 y 250 expedientes extra en un solo mes por la inhibición del resto de los magistrados. Hoy en día registra cerca de 90 asuntos pendientes, habiendo resuelto ya el más antiguo, un recurso de revisión complejo que tomó un año y dos meses.
“Vengo a pedir el respaldo, no basado en afinidades de ninguna clase, si no poniendo mi desempeño con la justicia. Respeto las distintas posiciones, pero es importante que las valoraciones se hagan con argumentos e información verificable. Tengo claro que no todas las personas son afines y no todas las personas están conformes con mi reelección Siempre he tenido y he propuesto mi nombre para continuar en el cargo dado que he tenido un compromiso con la justicia desde el año 1988 que soy jueza de la República”, dijo la magistrada a los diputados, asegurando que realizará una defensa a ultranza del Poder Judicial y su independencia.
A pesar de lo anterior, el chavismo aseguró que Solano no debería continuar en el cargo producto de un “bajo desempeño de la funcionaria judicial”, además de un descuido en la modernización del proceso penal en todo el país, atrasos y según Esquivel, “una alcahuetería pasmosa en concretar realmente la carrera fiscal”.
“Todos vuelven a ver para otro lado, pero en el caso de ella, particularmente, siendo la responsable de la jurisdicción penal, esto es imperdonable”, concluyó Esquivel.
La decisión adoptada por mayoría en la comisión de nombramientos representa un paso significativo en el proceso, pero no es definitiva: el Plenario Legislativo deberá pronunciarse sobre el criterio de la comisión y votar la reelección de la magistrada, en una discusión que se anticipa de alto interés político y judicial.

