El abogado y exministro Juan Diego Castro no perdió tiempo para subir al ring digital y politizar el caso de la presunta agresión contra una funcionaria judicial.
Fiel a su estilo, y en sintonía con la narrativa de Zapote, Castro aprovechó un comunicado de la defensa del imputado para arremeter nuevamente contra el Poder Judicial y los medios de comunicación.
“Arrancó el espectáculo de la prensa canalla y la #corteprofunda. La defensa del imputado desmiente narrativa politiquera…”, disparó Castro en sus redes sociales. Con estas palabras, el abogado —quien mantiene una estrecha cercanía con el presidente Rodrigo Chaves y funge como asesor de la ministra de la Presidencia, Laura Fernández— validó la tesis de que el incidente no es más que un montaje mediático-judicial.
El argumento: ¿Femicidio o pleito de vecinos?
La reacción de Castro surge tras la difusión de un comunicado de la firma BGA Abogados, que asumió la defensa técnica del sospechoso. Según la licenciada Gabriela Arias Godínez, el caso ha sido “sobredimensionado” y no califica como tentativa de femicidio, bajo el argumento de que no existe un vínculo sentimental entre las partes.
Para la defensa, y ahora para Castro, el origen de todo es un “conflicto estrictamente vecinal” relacionado con temas de convivencia y asuntos municipales que escaló innecesariamente a la vía penal.
Sin embargo, el eco que Castro le da a esta versión no parece casual. Al etiquetar el proceso como parte de la “Corte profunda”, el abogado alinea el caso penal con la batalla política que el Ejecutivo mantiene contra el Poder Judicial, sugiriendo que la institucionalidad judicial utiliza estos expedientes para atacar a figuras o alimentar narrativas contrarias al gobierno.
Pulso en los tribunales
Mientras en redes sociales se libra la batalla de adjetivos, en los Tribunales de Heredia la realidad es más pragmática. La defensa busca evitar a toda costa la prisión preventiva, calificándola de “desproporcionada” y sugiriendo medidas alternativas como el arresto domiciliario en una ubicación distinta.
Para los observadores políticos, la intervención de Castro añade una capa de complejidad al caso. No es solo un pleito entre vecinos en Heredia; es, de nuevo, el uso de la plataforma digital para minar la credibilidad de los jueces y la prensa, una estrategia que Castro ha perfeccionado como asesor en la sombra del actual gobierno.
La audiencia de medidas cautelares continúa, y con ella, el “espectáculo” que Castro critica, pero del cual es, indiscutiblemente, uno de los protagonistas más vocales.


Alonso Mejía.