El sacerdote costarricense Robert Francisco Méndez Esquivel, de 45 años, fue detenido en Nampa, Idaho (EE. UU.), como sospechoso de un caso de violación y dos de agresión sexual contra un menor.
Méndez, conocido como el padre Toto, fue arrestado el miércoles 27 de agosto y permanece recluido en la cárcel del condado de Canyon, según informó el medio local KTVB. Durante una audiencia virtual realizada al día siguiente, un juez le notificó los cargos, fijó la fianza en 300 mil dólares y dictó una orden de no contacto.
La audiencia preliminar está programada para el 11 de septiembre.
De acuerdo con la Diócesis de Puntarenas, Méndez estuvo 13 años en la India como misionero, donde se formó y fue ordenado sacerdote. En 2020 regresó a Costa Rica, su tierra natal, sirviendo en las parroquias de Esparza, Monteverde y Quepos.
En 2022, solicitó traslado a Estados Unidos, donde se integró a la parroquia St. Paul’s en Nampa, bajo la Diócesis de Boise. Ahí participaba en ministerios denominados “Valor y Ánimo”, destinados a personas con atracción hacia el mismo sexo que buscaban vivir conforme a la doctrina católica.
La Fiscalía estadounidense indicó que el sacerdote conoció a la presunta víctima a través de la aplicación de citas Grindr, donde coordinaron un encuentro en un parque. En ese lugar habrían ocurrido las agresiones sexuales.
La policía de Nampa aclaró que los hechos no sucedieron dentro de las instalaciones de la iglesia ni en el programa escolar vinculado a ella. No obstante, la investigación continúa para determinar si existen otras víctimas.
La Diócesis de Boise informó que al padre Méndez se le retiraron de inmediato sus facultades sacerdotales, prohibiéndole ejercer cualquier ministerio.
“Con gran pesar y tristeza comparto la preocupante noticia: el padre Robert (Toto) Méndez fue arrestado esta tarde en Nampa, Idaho.
Les pido humildemente sus oraciones por la presunta víctima, por los fieles de la comunidad de San Pablo en Nampa y por toda nuestra diócesis mientras atravesamos esta dolorosa situación”, expresó el obispo Peter F. Christensen en un comunicado.

