Desde la mañana de este jueves 7 de agosto, Costa Rica comenzó a sentir los efectos del polvo del Sahara, una nube de partículas que provoca cambios atmosféricos notorios como cielos despejados, ambientes secos y ráfagas de viento más intensas.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) confirmó que la mayor concentración de este fenómeno se sentirá el sábado 9 de agosto, con condiciones que empezarán a disiparse entre el domingo y el lunes 11.
Entre los principales impactos que provoca el polvo sahariano en el territorio costarricense se encuentran:
- Reducción de la humedad relativa
- Disminución en la formación de lluvias
- Cielos mayormente despejados
- Aumento en la velocidad del viento
Según el IMN, las ráfagas podrían alcanzar entre 40 y 55 km/h en el Valle Central, y hasta 75 km/h en la región Pacífico Norte, especialmente en zonas abiertas o con exposición directa al viento.
Las autoridades recomiendan precaución a la población, especialmente a personas con padecimientos respiratorios o alergias, así como a conductores en carretera, debido a la posible afectación por los fuertes vientos.

