George Rodríguez EP. El papa Francisco aseguró, este martes, que está dispuesto a mediar en procura de solución a la crisis venezolana, si gobierno y oposición están de acuerdo en ello.
El pontífice dijo que debe leer la carta que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, le dirigió, solicitándole apoyo para la realización de un diálogo entre ambas partes.
“Antes del viaje, sabía que la carta de Maduro venía con un sobre diplomático. Todavía no la he leído, y veremos qué podemos hacer. Pero, para dar el último paso -la mediación-, se requiere la voluntad de ambas partes, y ambas partes tendrán que solicitarla”, dijo Francisco, a periodistas, a bordo del avión que los trasladaba, desde Emiratos Árabes Unidos (EAU) –donde el papa cumplió una visita de tres días-, de regreso al Vaticano.
El religioso reafirmó que la condición básica para una eventual participación suya radica en la aceptación de los dos actores centrales locales.
“Ahora, veré la carta, y veremos qué se puede hacer. Pero la condición inicial es que ambas partes lo quieran. La condición es que tienen que querer, antes de pedir una facilitación, observación o mediación”, subrayó.
El papa trazó, al respecto, una similitud con las parejas que, cuando entran en crisis, acuden a un sacerdote.
“Esto es como cuando la gente va a ver al cura, porque hay un problema entre marido y mujer. Va uno. Y la otra parte, viene o no viene? Quiere o no quiere? Siempre se necesitan ambas partes. Esta es una condición que los países deben tener en cuenta antes de pedir una facilitación o la presencia de un salvador o una mediación: ambas partes, siempre”, subrayó.
Francisco formuló las declaraciones, un día después de que, en Venezuela, Maduro reveló el envío de la carta.
“He enviado una carta, al papa Francisco. Espero que esté llegando o que ya esté en Roma, en el Vaticano, diciendo que yo estoy al servicio de la causa de Cristo. Y con este espíritu le he pedido ayuda en un proceso de facilitación y de reforzamiento del diálogo”, informó el mandatario, en declaraciones a la estación italiana de televisión Sky TG24.
Maduro explicó que, en el texto, solicitó, al pontífice, un decidido aporte a facilitar el diálogo en Venezuela.
“Esperamos una respuesta positiva”, señaló.
Un intento de mediación, llevado a cabo por el ex presidente del Gobierno español (2004-2008, 2008-2011) José Luis Rodríguez Zapatero y dos representantes del Vaticano, esfuerzo que no prosperó.
Al respecto, en el vuelo de regreso desde EAU, Francisco señaló que “la Santa Sede ya estuvo presente en Venezuela, en el diálogo del ex primer ministro español José Luis Zapatero”, sin embargo, “sólo fue humo”.
El papa habló sobre el tema, un día después de que, en la reunión llevada a cabo en Ottawa, la capital de Canadá, la mayoría de los 14 países americanos y caribeños integrantes el Grupo de Lima declaró, entre otros planteamientos, su “apoyo a un proceso de transición pacífica a través de medios políticos y diplomáticos sin el uso dela fuerza”.
Los tres países que no adhirieron al texto, fueron Granada, Jamaica, y México, mientras que los adherentes fueron Argentina, Brasil, Canada, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, y Perú.
Francisco también formuló las declaraciones dos días antes de la reunión del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela, a llevarse a cabo el 7 de enero, en Montevideo, la capital de Uruguay.
Creado por la Unión Europea (UE) este grupo está integrado por ocho países de ese bloque regional -Alemania, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, Suecia- y cinco países latinoamericanos -Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Uruguay, otro por definirse-.
Venezuela registra, hace años, una crisis socioeconómica, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.

