George Rodríguez EP. El masivo apagón que hace más de tres días afecta a Venezuela demuestra la dramática crisis humanitaria que golpea a ese país y que es negada por el cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, indicó la mayoría de los gobiernos integrantes del Grupo de Lima.
El único responsable del desperfecto que afecta a todo el caribeño país sudamericano –de aproximadamente 30 millones de habitantes- es, precisamente, el régimen encabezado por Maduro, plantearon once de los catorce integrantes del grupo de naciones americanas.
“Esta situación no hace más que confirmar la existencia y magnitud de la crisis humanitaria que el régimen de Maduro se niega a reconocer”, expresaron, en una breve declaración.
El origen de la devastadora falla en el sistema nacional de abastecimiento de electricidad es el cuestionado gobierno, aseguraron.
“Responsabilizamos exclusivamente al régimen ilegítimo de Maduro del colapso del sistema eléctrico venezolano”, precisaron, en el texto de cuatro párrafos titulado “Declaración del Grupo de Lima”.
Los once adherentes al documento manifestaron, asimismo, solidaridad con la población venezolana.
“Nos solidarizamos con los millones de venezolanos afectados por el apagón (…) que hasta el momento se ha cobrado 18 víctimas en hospitales y clínicas como consecuencia de la falta de suministro eléctrico, además de los innumerables percances en la vida diaria que se suman a las penurias que el pueblo venezolano viene sufriendo hace años”, expresaron.
También señalaron la necesidad de elecciones libres y democráticas, en Venezuela, para que un gobierno legítimo se encargue de la reconstrucción integral del país.
“Sólo un gobierno legítimo surgido de elecciones libres y democráticas podrá llevar a cabo la reconstrucción de las instituciones, la infraestructura y la economía del país que los venezolanos necesitan para recuperar su dignidad, el ejercicio de las libertades cívicas y el respeto de sus derechos humanos tras años de desconocimiento y negación”, aseguraron.
Alrededor de medio centenar de países americanos y europeos considera que la votación realizada el 18 de mayo del año pasado, en la que Maduro obtuvo la reelección, fue fraudulenta, entre otras razones, porque la participación opositora fue mínima, además de que no existió observación internacional imparcial.
Los adherentes a la declaración también reafirmaron su apoyo al autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó, y a la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- del país, presidida por el legislador.
Asimismo, “ratificamos nuestro compromiso con el pueblo venezolano en su búsqueda de una solución a la crisis que afecta a su país”, aseguraron.
El documento contó con la adhesión de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, no así de Granada, Jamaica, México.
El Grupo de Lima toma su nombre de la capital de Perú, ciudad en la que fue creado, el 8 de agosto de 2017, para dar seguimiento, y buscar solución pacífica, a la crisis venezolana.
Venezuela registra, hace por lo menos cuatro años, una masiva crisis socioeconómica, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, según diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.


