George Rodríguez EP. El cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció, este domingo, medidas para hacer frente a los persistentes apagones masivos que, desde el inicio de marzo, afectan al país.
Las acciones incluyen el racionamiento, durante un mes, de electricidad, la reducción de la jornada laboral, y la suspensión de clases, informó, en un mensaje difundido en cadena nacional de televisión, acompañado por los integrantes del gabinete ministerial lo mismo que por la cúpula militar.
“He aprobado un plan de 30 días para ir a un régimen de administración de carga, de equilibrio entre el proceso de generación, los procesos seguros de transmisión y los procesos de servicio y consumo en todo el país, poniendo énfasis en garantizar el servicio de agua”, comunicó al país.
Las medidas están implementándose desde este domingo, precisó.
“El plan de 30 días de administración de carga ya entró en vigencia este domingo 31 de marzo”, reveló, sin precisar la mecánica del racionamiento eléctrico.
Asimismo, en un comunicado emitido también este domingo, el gobierno anunció la suspensión de clases en las escuelas, así como la reducción de la jornada laboral en los sectores estatal y privado.
“El gobierno bolivariano ha decidido mantener suspendidas las actividades escolares y se establece una jornada laboral diaria hasta las dos de la tarde en instituciones públicas y privadas”, de acuerdo con el texto oficial leído, antes del mensaje presidencial, por el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.
Al referirse a las causas de las reiteradas fallas en el suministro de energía eléctrica, Maduro reiteró, en su mensaje, que se trata de una acción saboteadora -de la cual ha, recurrentemente, responsabilizado al gobierno estadounidense y a la oposición venezolana-.
“Estos son golpes de una guerra eléctrica para volver loco al país”, afirmó, este domingo.
Las masivas y prolongadas averías –atribuidas, por estados Unidos y la oposición venezolana, a ausencia de mantenimiento- agudizan la dramática situación que padece la mayoría de los aproximadamente 30 millones de habitantes del caribeño país sudamericano.
Venezuela registra, hace por lo menos cuatro años, una masiva crisis humanitaria, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, según diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.
