George Rodríguez EP. El gobierno de Costa Rica expresó, la noche de este martes, beneplácito por la decisión, del Consejo Permanente (CP) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), de aceptar a Gustavo Tarré, en calidad de representante permanente designado por el autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó.
“Costa Rica saluda la aprobación (…) de una resolución sobre la situación en la República Bolivariana de Venezuela” en ese sentido, señaló la cancillería costarricense, en un breve comunicado.
El ministerio expresó el deseo de que la acción del CP, que contó con el apoyo costarricense, se convierta en un mensaje esperanzador para los venezolanos.
“Costa Rica ha sumado su voz al reconocimiento del señor Tarré Briceño y espera que la mayoritaria expresión de apoyo en el seno de la OEA constituya un mensaje de esperanza y solidaridad con el pueblo venezolano”, señaló la cancillería, en el texto de tres párrafos.
Según la resolución, el consejo resolvió “aceptar el nombramiento del señor Gustavo Tarré como representante permanente designado de la Asamblea Nacional, hasta que se celebren nuevas elecciones y el nombramiento de un gobierno democráticamente electo”.
La Asamblea Nacional –parlamento unicameral- de Venezuela es presidida por Guaidó.
El consejo planteó, además, al secretario general de la OEA, el ex canciller uruguayo Luis Almagro, que ponga a su contraparte de Naciones Unidas, el portugués António Guterres, en conocimiento de la resolución.
El texto fue aprobado con los el voto favorable de 18 países -Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucia-.
También recibió los votos en contra de nueve países -Antigua y Barbuda, Bolivia, Dominica, Grenada, México, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Uruguay y Venezuela-, mientras seis se abstuvieron -Barbados, El Salvador, Guyana, Nicaragua, San Kitts y Nevis, y Trinidad y Tobago-, y uno permaneció ausente –Belice-.
Cuba no participó en la votación, ya que, no participa, desde 1962, en el organismo continental.
Inmediatamente después de aprobada la resolución, Tarré celebró, en la red social Twitter, la acción del CP de la OEA, expresando que “hoy logramos el cese de la usurpación de nuestra silla en el consejo permanente de la #OEA un paso importante para lograr los objetivos planteados por el presidente @jguaido”.
Tarré usó, así, el concepto manejado por la oposición venezolana, y el medio centenar de países, en el sentido de que el cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está usurpando el cargo.
Ello, debido a que el 10 de enero, Maduro inició su segundo mandato gubernamental consecutivo (2019-1925) tras haber obtenido la reelección en la votación presidencial de mayo del año pasado, proceso que consideran fraudulento porque tuvo escasa participación opositora, y careció de observación internacional imparcial.
Venezuela registra, hace por lo menos cuatro años, una masiva crisis humanitaria, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, según diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.