Geovanny Jiménez S. | EP. Con una publicación en el Semanario Universidad y en la web de la Universidad de Costa Rica, así como una conferencia de prensa, la Rectoría de esa entidad respondió al periódico La Nación por imprecisión de los datos publicados.
En la portada completa de este miércoles, ese matutino sacó una lista de funcionarios y salarios devengados que considera anómalos, situación que generó roncha en el medio político, como era de esperarse ante la alevosía del medio al publicar en toda la portada los datos.
Según el rector de la Universidad de Costa Rica, “los datos aportados por La Nación se basaron en información desactualizada e imprecisa que publicó el diputado del Movimiento Libertario, Otto Guevara, en octubre del año anterior”, según publicó el Semanario Universidad hoy.
Según Jensen la semana anterior la UCR le había entregado la planilla oficial a La Nación, pero el periódico prefirió basarse en datos antiguos de Otto Guevara.
En una publicación oficial de la UCR, el Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración, afirmó que “la UCR cuenta en la actualidad con 9236 funcionarios docentes y administrativos, de los cuales el 85% devenga salarios inferiores a los dos millones de colones y un 1,93% cuenta con salarios superiores a los cuatro millones”.
“Existen notables diferencias entre el salario bruto mensual de cada funcionario y el salario de cotización que aparece en el Sistema Centralizado de Recaudación de la Caja Costarricense del Seguro Social (SICERE), de dónde salen los datos publicados por el diario”, explicó Jensen en conferencia de prensa
Araya Leandro, explicó que “el promedio ponderado del salario docente expresado en tiempo completo alcanza la suma de 1.564.997,74 colones”. Asimismo, dijo que algunos profesores que devengan salarios superiores a 6 millones de colones por mes lo hacen por tener hasta 40 años de servicio en la institución.
Jensen aclaró varios casos de los publicados por el periódico de Tibás, en los que hay imprecisiones:
El acomodador de cine no existe, es solo una categoría para efectos de cotización del SICERE. Tampoco existe la categoría de “tráfico” que alude la publicación.
Al funcionario que alude ese “tráfico” en realidad gana 1,4 millones (con 27 años de laborar en la entidad) y no 2, 7 millones como dice La Nación, porque en ese mes su salario fue aumentado por un pago de una incapacidad que se le rebajó erróneamente.
“La planilla es algo dinámico, que cambia. Por ejemplo, la planilla de un mes de una persona en particular puede contener salarios no pagados en meses anteriores”, amplió el rector.
Muchos de los casos publicados por Guevara y que ahora La Nación secunda fueron explicados también por Araya Leandro en esta publicación.
El diputado Guevara Guth en las últimas semanas ha estado difundiendo datos de salarios de instituciones públicas en su legendaria disputa contra la institucionalidad estatal. Hace unos días trascendió que él había datos imprecisos, también, en el caso del ICE.
Promedio salarial docente por categoría académica (diseño: Rafael Espinoza).
